Una de los temas comunes que el presidente de la Junta, Manuel Chaves, ha abordado con las autoridades checas y húngaras en esta misión institucional es el problema de cómo afrontar la llegada de inmigrantes a sus fronteras. Los húngaros son conscientes de que por su próxima condición de país fronterizo de la UE, una vez que se produzca su entrada real, la llegada de ciudadanos de otras zonas no comunitarias será aún mayor.
Chaves abordó ayer con los ministros de Economía y Exteriores de Hungría la necesidad de que la UE financie programas específicos en las zonas fronterizas para todas las políticas de acogida de inmigrantes, de integración social, escolarización y sanidad, aunque recordó que debe ser el Gobierno español el interlocutor en esta materia.
Como presidente de la Junta, Chaves utilizará una de las pocas vías que existen para plantear esta situación en el Comité de las Regiones, aunque las decisiones de este foro, como recordó con cierto deje de queja, no son vinculantes. 'Aunque los dictámenes son simplemente consultivos, el que se apruebe puede servir de acicate', opinó.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de julio de 2001