Un niño palestino de trece años murió ayer como resultado de los disparos de soldados israelíes cerca de Rafah, en el sur de la franja de Gaza, cerca de la frontera con Egipto, según indicaron fuentes médicas palestinas. Los soldados israelíes con base en el sector abrieron fuego "sin razones" contra el niño que caminaba, agregaron las mismas fuentes.
Según testigos presenciales, el niño Ahmed Abu Libda recibió un impacto de bala cuando se encontraba en las afueras del campo de refugiados, donde tiraba piedras a los soldados israelíes junto con un grupo de amigos. Los mismos testigos explicaron cómo los disturbios degeneraron en un violento enfrentamiento y los soldados abrieron fuego contra algunos de los manifestantes, entre ellos el grupo de niños.
Anteriormente, ocho palestinos resultaron heridos, uno de ellos de gravedad, por disparos de soldados israelíes en la ciudad de Hebrón en Cisjordania, según anunciaron fuentes palestinas. En total, la jornada de enfrentamientos se saldó con unos 20 heridos.
A primera hora de la tarde helicópteros israelíes bombardearon unas oficinas del movimiento palestino Al Fatah en el distrito cisjordano de Ramala. Dos helicópteros Cobra de la fuerza aérea israelí dispararon varios cohetes a primera hora de esta tarde contra las oficinas de Al Fatah en la localidad de El Bire, próxima a Ramala.
Un portavoz militar israelí dijo a la edición electrónica del diario Yediot Ajronot que el bombardeo era la represalia israelí a una serie de ataques que milicianos palestinos perpetraron esta semana contra colonos judíos y soldados en ese distrito.
Por otra parte, artificieros israelíes desactivaron ayer una bomba colocada en la principal avenida de Nazaret.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de septiembre de 2001