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El PNV acentúa las diferencias económicas sobre el Concierto en vísperas de la reunión con el Gobierno

El PNV aumentó ayer el tono de sus exigencias económicas al ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en torno al Cupo vasco, en vísperas de que se reanuden hoy las negociaciones para la renovación del Concierto.

Numerosos portavoces del PNV en todos los niveles políticos secundaron ayer la nueva estrategia negociadora que adelantó el lunes el lehendakari Juan José Ibarretxe, al poner el acento en las diferencias económicas en torno al Cupo, el dinero que Euskadi aporta al Estado para financiar las competencias no transferidas. Si el pasado 2 de diciembre el presidente del PNV, Xabier Arzalluz, calificó la participación de Euskadi en las instituciones europeas como una 'cláusula de seguridad', sin la cual no firmarían el Concierto, ayer el peligro era de tipo monetario. 'El Estado tiene un plan de ahogo financiero para tenernos cogidos por el cuello como tiene a [Jordi] Pujol', dijo Arzalluz en referencia al déficit de la Administración autonómica catalana. 'Nos quitan 20.000 millones', criticó.

El PNV ha decidido restar protagonismo a la participación europea y apuntar directamente al dinero, 'que es de lo que entiende todo el mundo', indicaron fuentes de este partido. Y se lo ha tomado tan en serio que el baile de cifras está siendo denso. Ibarretxe fue el primero al rechazar 'los 190.000 millones que pretende cobrar el Estado', frente a los 150.000 que considera justos. Esas declaraciones fueron calificadas ayer de 'desafortunadas' por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, quien recordó que el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado establece un cupo de 188.000 millones que resultan de la prórroga de 173.000 millones más 15.000 millones de liquidaciones pendientes.

El portavoz del Gobierno vasco, Josu Jon Imaz, subió un poco más el listón y dijo que lo que le corresponde pagar a Euskadi son unos 152.000 millones, frente a los 191.841 presupuestados provisionalmente en las cuentas de Madrid. Y en un tono más conciliador, el diputado de Hacienda de Vizcaya (PNV), Javier Urizarbarrena, señaló que acude a Madrid para intentar limar 'ese desfase'. Sin embargo, el diputado general de Álava, Ramón Rabanera, del PP, explicó que en las negociaciones del Concierto la parte vasca había llegado a proponer un cupo de 181.000 millones, a sólo 7.000 de distancia de Hacienda, que proponía 190.000.

El ministro Montoro mostró su sorpresa por el hecho de que la cuestión de la presencia directa de las instituciones vascas en la UE, que estancó las negociaciones, la haya sustituido el PNV por la cuestión del cupo. 'Me extraña y no me gusta', dijo Montoro antes de añadir que confía en que este cambio de argumentos no signifique que se están poniendo 'palos a las ruedas' de un posible acuerdo. Recordó que el día 17 termina el plazo para alcanzar un pacto que permita incorporar el nuevo Concierto al proyecto de ley de prórroga que debatirán el Congreso el día 20 y el 27 el Senado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de diciembre de 2001