El Gobierno ha firmado hasta el momento convenios de inmigración con Ecuador, Marruecos y Colombia, pero sólo ha desarrollado completamente el rubricado con este último país. Aún no han sido constituidas las comisiones mixtas de selección de trabajadores con las autoridades de Quito y de Rabat. Además, fuentes de la Delegación para la Extranjería han declarado que no será ratificado el anunciado acuerdo con Polonia, del que el presidente del Gobierno, José María Aznar, dijo el lunes de la semana pasada en Varsovia que estaba a punto de cerrarse.
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El delegado del Gobierno para la Extranjería, Enrique Fernández-Miranda, ha defendido en numerosas ocasiones que la solución de la inmigración irregular depende de la firma de convenios de regulación de flujos con el mayor número posible de países. Por eso causaron sorpresa las declaraciones que realizó el pasado miércoles en Colombia.
Fernández-Miranda dijo en Bogotá que España no firmará más acuerdos 'aparte de los cinco que ya ha rubricado con Colombia, Ecuador, Marruecos, República Dominicana y Rumania'. El secretario de Estado lo considera innecesario porque, según precisó, esas cinco naciones son el origen del 80% de los inmigrantes que viven en nuestro suelo.
En realidad, España sólo ha sancionado acuerdos con tres de ellos: Colombia, Marruecos y Ecuador. Ni siquiera ha sido fijada una fecha para la firma con la República Dominicana y con Rumania, según admiten fuentes de la Delegación de Extranjería.
Los tres convenios sancionados prevén la creación de comisiones mixtas para vigilar la selección de trabajadores inmigrantes. Pues bien, hasta el momento España sólo ha conseguido crear la correspondiente a Colombia. La de Ecuador permanece aparcada por motivos que nadie acierta a precisar. Y la de Marruecos ha sido aplazada indefinidamente a causa de la crisis diplomática entre Madrid y Rabat.
Respecto a las relaciones con el país magrebí, Fernández-Miranda se declaró el lunes preocupado porque 'en el futuro inmediato, al no tener disponible la comisión de selección, carezcamos del instrumento que nos permita ofrecer al Gobierno marroquí puestos de trabajo en España'.
La renuncia a alcanzar un acuerdo con Polonia, que había sido anunciado varias veces en los últimos meses por el delegado para la Extranjería, ha sido tomada de mutuo acuerdo por los Gobiernos de Madrid y Varsovia, según fuentes del Ministerio del Interior.
'Es cierto que estuvimos negociando y que el convenio estaba muy adelantado. Pero la incorporación de Polonia a la primera fase de integración en la Unión Europea (UE) ha hecho que las autoridades de ambos países renunciaran de común acuerdo al pacto', informó la secretaría de Fernández-Miranda.
Declaraciones de Aznar
Esta información contrasta con las declaraciones efectuadas por el presidente del Gobierno, José María Aznar, el lunes de la semana pasada en Varsovia. El jefe del Ejecutivo aseguró al primer ministro polaco, Leszek Miller, que España daría las máximas facilidades a la inmigración de los ciudadanos de su país en el contexto de un planteamiento global muy abierto de las negociaciones de adhesión de Polonia a la UE, y recordó que Madrid y Varsovia estaban a punto de cerrar un convenio bilateral para regular los flujos migratorios hasta que se concrete el marco comunitario. Tanto la Embajada como el Consulado de Polonia han declinado hacer declaraciones sobre este asunto.
Otro convenio de inmigración anunciado, el que iba a firmarse con Nigeria, ha quedado reducido a un acuerdo de devolución de ciudadanos de aquel país que residan en España en situación irregular.
Durante una conferencia que pronunció el lunes en la Universidad Pública de Navarra con motivo del aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, Fernández-Miranda invitó a los extranjeros en situación irregular a que regresen a su país. 'La alternativa', advirtió, 'será la expulsión y la imposibilidad de volver a la UE en un periodo de cinco a diez años', informa Efe.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de diciembre de 2001