El ministro de Economía de Argentina, Jorge Remes Lenicov, establecerá hoy en Washington el primer contacto formal con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y con el Departamento del Tesoro estadounidense. Será el inicio de una negociación larga, en la que Remes aspira a obtener el respaldo del Fondo a un plan de reconstrucción de la economía argentina y un préstamo de al menos 20.000 millones de dólares para apuntalar el peso. Los técnicos del FMI se mantienen a la expectativa, pero consideran que el nuevo Gobierno de Buenos Aires ha tomado, por el momento, 'decisiones correctas'.
El último viaje a Washington, el 19 de diciembre, de Domingo Cavallo, el anterior responsable de las finanzas públicas argentinas, fue calamitoso. Él se obstinaba en mantener la 'dolarización' del peso y el FMI ya había decidido cerrar el grifo del dinero y precipitar una crisis que se consideraba inevitable. Dos días de conversaciones sólo sirvieron para constatar que era imposible estar de acuerdo en nada. La acogida a Jorge Remes será muy distinta a aquella. El director ejecutivo del FMI, Horst Koehler, emitió el viernes un comunicado en el que daba la bienvenida a la delegación argentina y afirmaba que la reapertura de los bancos y de los mercados de divisas, realizada ayer, constituía 'un buen paso adelante'. Algo parecido dijeron los ministros de Economía de los siete países más desarrollados (el llamado G-7), reunidos en Ottawa (Canadá) el pasado fin de semana. En ambos casos, se indicaba que lo más difícil estaba por hacer. Koehler indicó que faltaba conseguir 'un plan económico global y sostenible'. Ese plan será el objeto de las negociaciones que Lemes iniciará hoy. El portavoz presidencial argentino, Eduardo Amadeo, anunció que los contactos durarían 'al menos dos meses'.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 12 de febrero de 2002