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LA PIRATERÍA CULTURAL

La industria discográfica, en la cuerda floja

La copia ilegal de discos provoca rescisiones de contratos a empleados y artistas en desarrollo

El sector discográfico perdió el pasado año 120 millones de euros por la piratería. Hace tres meses, el porcentaje de fraude discográfico se cifraba en un 25%, y hoy se sitúa en un 40%. Las compañías multinaciones y las pequeñas empresas empiezan a acusar la crisis, y se han conocido los primeros cierres de empresas y despidos de trabajadores. En la Unión Europea, España ostenta el penoso récord de estar a la cabeza, seguida de Grecia y Portugal. Pero la piratería no sólo golpea la industria musical: se extiende a todo el sector de la cultura -ya está clonado en DVD El señor de los anillos-, pero ocasiona daños irreparables en el mundo editorial, donde las fotocopias de libros están a la orden del día.

El mismo día en que Rosa, la cantante ganadora del concurso Operación Triunfo, presentó su disco al precio de 11,99 euros, ya estaba en la calle su clon a 3. Donde más duele, el último trabajo de María Jiménez, lleva incorporado un dispositivo anticopia que sirvió de poco, pronto estaba expuesto en el top manta. Heathen Chemistry, el nuevo álbum de Oasis que saldrá en julio, se puede conseguir gratis en Internet desde hace tres meses.

El argumento más utilizado por el consumidor para luchar contra esta nueva forma de delincuencia es que se rebaje el precio del disco legal. Un razonamiento que pone los pelos de punta a todos los sectores implicados. Trasladar el debate al precio del disco es perverso, alegan. 'Con ello le hacemos un favor al pirata. La sociedad que respeta las reglas del juego tiene que defenderse de las redes mafiosas que no respetan ninguna. No es un asunto de precio. Los bienes culturales, cuando están baratos, también se piratean, como el disco de Operación Triunfo', afirma José Manuel Gómez Bravo, coordinador de la Mesa Antipiratería y director de la asesoría jurídica de Gran Vía Musical. 'Cuando se compra un disco ilegal hay que hablar de las muchas pérdidas de empleo que provoca, y no sólo en los escalafones superiores, sino bastantes en los sectores débiles, como electricistas, camioneros o vendedores, y vemos que se destruye un empleo que no se recupera. Las mafias tampoco pagan un solo impuesto y empobrecen el tejido cultural', añade Gómez Bravo.

Desde las discográficas y la SGAE se dice que el precio del disco admite poco regateo

Desde la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) también se advierte de que todo un sector discográfico está en la cuerda floja. Por ejemplo, la compañía Antar edita música muy apreciable y meritoria, sonidos étnicos, en especial del este de Europa y folk norteamericano. Puede acabar cerrando. Su personal se ha reducido a un trabajador y se ha trasladado de Madrid a Toledo para reducir costes. El impacto también está siendo grave en los pequeños y medianos estudios de grabación, cuyo negocio se está yendo a pique; o en los músicos de estudio (baterías, bajistas, guitarristas, trompetistas...), que en otras épocas grababan 20 discos al año y ahora no pasan de 5.

Los datos de la Mesa Antipiratería reflejan que en los últimos seis meses de 2001 se han cerrado 50 pequeños establecimientos, la mayoría de estructura familiar. Un total de 120 millones de euros es lo que se perdió el año pasado en el sector discográfico por la piratería, revelan los datos de la SGAE. Hace tres meses, el porcentaje del fraude discográfico estaba cifrado en un 25%; hoy se sitúa en torno al 40%.

Las compañías multinacionales también acusan la crisis. El Grupo Emi, que emplea a 10.000 trabajadores, ya ha iniciado el despido de 1.800. La compañía espera ahorrar así 160 millones de euros al año y mejorar entre un 11% y un 13% sus márgenes operativos. Su presidente, Enric Nicoli, anunció en Londres que 'acometerá una amplia reestructuración'. Las pérdidas netas de Emi en el primer trimestre de 2001 fueron de 89 millones de pesetas.

Desde las discográficas y la SGAE se dice que el precio del disco admite poco regateo. Pongamos el caso del disco de María Jiménez que está en el mercado a 18 euros. De la compañía sale a un precio de 9 euros. De éstos, un 10% es para los derechos de autor (en este caso, para Joaquín Sabina, el letrista) y otra parte para los royalties, lo que perciben los artistas por la venta de cada disco (María Jiménez), que oscila entre el 8% y el 12%. De esos nueve euros salen también los costes de producción (en torno al 33%), y la promoción, otro 30%. El margen de beneficio para la compañía ronda un 20%, unos dos euros.

Una vez que este disco ha salido de la discográfica, los otros nueve euros -hasta llegar a los 18 de venta al público- se reparten en pagar a la distribuidora (alrededor de un 35%); el margen de beneficios de la tienda (de un 30% a un 40%) y Hacienda (16% de IVA).

El desglose de un disco ilegal, cuya venta está en tres euros, es el siguiente: el disco virgen cuesta 0,05 euros (un 1,6%). La fotocopia de la carátula, un 3%. El margen para los vendedores no supera los 0,30 euros por disco (un 10%). Habría que descontar otro 10% de la amortización de la tostadora múltiple. Ésta suele costar unos 300 euros y admite una gran capacidad reproductiva, hasta 16 discos simultáneamente. Los beneficios para las mafias de distribución suelen ser del 60%, unos dos euros. 'Esto es particularmente doloroso para las compañías, porque el margen de beneficios de las mafias es mucho mayor y no rinden cuentas a nadie'. Cuando se compra un disco ilegal, añade Gómez Bravo, 'suele aparecer en el comprador una solidaridad mal entendida, piensa que ayuda al inmigrante, cuando no hace sino engordar las ganancias de las redes. Éstas tienen el mejor marketing, una víctima que vende un producto ilegal', afirma el coordinador de la mesa, José Manuel Gómez Bravo.

Más allá de las razones de índole económica, existen otras intangibles igual de preocupantes: quien asume el riesgo de lanzar a nuevos artistas o de producir autores minoritarios en tiempos de crisis. Hasta ahora salía de ese 20% que gana la compañía discográfica en cada disco, pero ya han empezado a rescindir contratos a los que empiezan para ajustar los beneficios. La piratería, a quien más perjudica es a los nuevos, no a los consolidados, como Alejandro Sanz, que ya han hecho mucho dinero, dicen desde la SGAE.

A juicio del coordinador de la Mesa Antipiratería, la piratería está matando la creación. 'La cultura es un bien común que no puede dejarse en manos de delincuentes. El mundo de la creación tiene la asignatura pendiente de concienciar a la sociedad. Estamos a tiempo de parar el delito y, si lo logramos, queda tiempo para otro tipo de reflexiones'.

Del tráfico de armas al 'pirateo'

Las redes mafiosas se suelen parecer a sí mismas; lo que cambia es el tipo de delito. Quienes ahora copian ilegalmente discos, libros, software y lo que parece ser el próximo negocio, las películas -ya está clonado en DVD El señor de los anillos-, son las mismas mafias vinculadas al tráfico de drogas, de armas y de personas. Esta reflexión surge de la Mesa Antipiratería, un organismo creado en septiembre de 2001 en el que están implicados todos los sectores culturales. También se ha detectado que el jefe de la red internacional de empresas Al Qaeda, Abu Thala, detenido en Madrid el pasado 24 de abril, está perseguido por un delito de fotocopias ilegales, lo que puede revelar estas conexiones. En total, las pérdidas de la piratería cultural ascendieron en 2001 a 900 millones de euros. Respecto a su ubicación geográfica, América Latina es el reino de las copias ilegales. En la UE, España ostenta el penoso récord de estar en cabeza. Le siguen a distancia Grecia y Portugal. Los representantes de la Mesa Antipiratería aseguran que en el resto de países europeos es prácticamente inexistente este tipo de fraude. 'El debate europeo está centrado en la piratería on line y aquí estamos tratando de tomar medidas contra el top manta', añade Gómez Bravo. ¿Y cómo es posible colocar un disco en Internet, como el de Oasis, sin que haya salido al mercado? 'Aquí se entra en el terreno especulativo, pero existe la sospecha de que estos delincuentes poseen grandes avances en el terreno del espionaje industrial'. Las medidas planteadas por este organismo para defender los bienes culturales están centradas en 'sensibilizar a la opinión pública para que no enriquezca a las mafias', en reforzar la lucha policial, lograr una rebaja del IVA y en perseguir la venta ambulante, entre otras. Además, se está preparando un manifiesto europeo de intelectuales para defender un bien común y universal como es la cultura.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de mayo de 2002

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