El Parlamento vasco tiene desde ayer postura oficial ante la ilegalización de Batasuna. Esta formación votó con el PNV, EA e IU para rechazar y pedir la paralización o revocación de la Ley de Partidos. A la iniciativa se opusieron el PSE, que reprochó a PNV y al Gobierno vasco no plantear alternativas, y el PP, que les acusó de obtener con su postura 'el salvoconducto para seguir viviendo tranquilos'.
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El debate fue inducido por una propuesta de Batasuna, que tras verla derrotada, terminó votando a favor del texto alternativo planteado por los grupos del Gobierno, PNV, EA e IU. El texto, aunque no menciona la ley ni a Batasuna, rechaza 'las iniciativas actualmente en marcha que tienen como objetivo la ilegalización de organizaciones políticas' y exige 'su paralización y revocación en su caso'. Estos grupos no accedieron a la pretensión de Batasuna de que el Parlamento envíe su pronunciamiento a las Naciones Unidas y al Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
El texto aprobado apela a la Constitución, para denunciar que se verá lesionada por restriciones 'a la liberad ideológica, de expresión, de asociación y de participación ciudadana'. Durante el debate, el PSE criticó que los grupos del Gobierno vasco sigan entrando a debatir y enmendar propuestas de los radicales y les reprochó no plantear alternativas a la ilegalización ni haber trabajado para mejorar la ley. El presidente del PP vasco, Carlos Iturgaiz, afirmó que el PNV actúa de 'abogado defensor' de Batasuna y ETA y le acusó de haberse garantizado, con su postura, 'el salvoconducto para seguir viviendo tranquilos'. El portavoz de Batasuna, Arnaldo Otegi, retó al PP a 'hacer lo que quieran', porque, dijo, 'estamos dispuestos a volver a la clandestinidad' y 'no necesitamos permiso del Gobierno español para hacer política'.
También en el Ayuntamiento de Berango (Vizcaya) nacionalistas y Batasuna aprobaron juntos el rechazo a la ley. Este debate, que alinea a los nacionalistas con Batasuna, se simultanea con el de la declaración cívica de apoyo a los concejales amenazados, que ayer aprobó el Ayuntamiento de Vitoria.
Coincidiendo con el pleno parlamentario de ayer, el Gobierno vasco hizo pública una encuesta, según la cual un 58% de los vascos está contra la ilegalización de Batasuna, frente a un 16% que la apoya y un 25% que no se pronuncia.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 18 de mayo de 2002