'Por mucho que se busque en Madrid no se encuentra al alcalde, no hay alcalde'. Trinidad Jiménez, candidata socialista a la alcaldía de Madrid, debutó ayer en un mitin presentándose ante un auditorio de adeptos que la acogieron con muestras de simpatía y afecto. En su primer mitin se presentó como malagueña de nacimiento y madrileña, por haber pasado en esta ciudad la mitad de sus 39 años, y sentir toda la ilusión y las ganas de que esta capital tenga por primera vez 'una alcaldesa socialista'.
Jiménez reivindicó las figuras de Felipe González, Joaquín Leguina y Enrique Tierno Galván, para conseguir ahora una nueva etapa representada en el Gobierno por José Luis Rodríguez Zapatero; Rafael Simancas en la Comunidad madrileña y por ella misma en el ayuntamiento. Jiménez dio muestras de que, aunque tiene un año por delante, ya va conociendo la realidad de los barrios más necesitados. Pero sobre todo, para ella, la política debe tener 'cara y ojos', y eso es lo que quiere hacer para acabar con una ciudad 'inhóspita y desagradable'.
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El mismo entusiasmo mostró Simancas, que se preguntó ¿quién se ocupa de la gente? A su juicio, no lo hace el presidente de la Comunidad, Alberto Ruiz Gallardón, especialista en 'pirotecnia' y en favorecer 'a los poderosos'. 'Gallardón está donde le corresponde por ideología y por convicción, en la derecha y si se rasca se ve lo que es: reaccionario', opinó el candidato.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 16 de junio de 2002