Los socialistas están convencidos de que el presidente del Gobierno, José María Aznar, no se conformará con los acuerdos sobre inmigración alcanzados en la cumbre europea de Sevilla. Manuel Marín, portavoz en la Comisión de Exteriores, sostuvo ayer que la reunión de la UE ha sido un "fracaso" para las pretensiones de Aznar. Por eso, dice Marín, el presidente usará los acuerdos alcanzados en ella para justificar el endurecimiento de la Ley de Extranjería que ya ha anunciado. El secretario general del PP, Javier Arenas, pidió ayer al PSOE que abandone la "demagogia" y apoye los acuerdos de la cumbre.
MÁS INFORMACIÓN
- Los inmigrantes encerrados en Sevilla finalizan su huelga de hambre
- La UE expulsará en primer lugar a los inmigrantes que hayan cometido delitos
- La UE dedicará 60 millones a la lucha contra los 'sin papeles'
- El precio de un visado
- Texto íntegro:: La reforma de la Ley de Extranjería
- Tema:: Inmigración en España
El PSOE tiene una doble visión sobre los resultados de la cumbre europea en Sevilla en lo que se refiere a la inmigración irregular, el asunto clave del encuentro. Por un lado, está muy satisfecho por lo que interpreta como un "rotundo fracaso" de Aznar, que no ha sido capaz de imponer sus tesis más duras. Esto es, no ha logrado que se aprobaran la sanciones a los países pobres que no controlan a sus inmigrantes. Según Marín -que compareció en la sede del PSOE tras un letrero en el que se leía España iba bien-, este fracaso será "beneficioso para la UE". Para el dirigente socialista, ha sido "una torpeza" de Aznar enfocar estos asuntos desde la perspectiva de las sanciones. "Europa no va a tolerar el establecimiento de una lista del mal con los países que no colaboren", concluyó.
Los socialistas están convencidos de que Aznar trataba de endurecer la política de inmigración europea precisamente para "buscar un efecto político de carácter interno", y que el revés de la cumbre no le hará cambiar de opinión. Por eso están seguros de que el presidente del Gobierno utilizará los acuerdos de los 15 países de la UE sobre repatriación de inmigrantes indocumentados para justificar el endurecimiento de la Ley de Extranjería. Ésta es una medida anunciada ya por Aznar en diversas entrevistas. Y la reforma se centraría precisamente en facilitar los mecanismos de expulsión.
Marín concluyó que la presidencia española se ha centrado "de manera precipitada" en el asunto de la inmigración, algo que no estaba previsto, y que por eso no ha avanzado de forma sustancial, ya que sólo se ha ido "a cubrir el expediente" en vez de hacer un "trabajo eficaz". Como ejemplo de esto último citó la necesidad de sacar adelante varias directivas europeas sobre inmigración pendientes, algunas de ellas desde 1999.
La contestación desde el PP llegó a través de Javier Arenas, su secretario general, quien contraatacó acusando a los socialistas de no haber colaborado en el éxito de la reunión. "Han apostado por el fracaso de la cumbre desde el primer día", manifestó a Efe. En todo caso, Arenas pidió al PSOE que en el asunto de la inmigración irregular "abandone la demagogia" y se sume a los acuerdos de la Unión Europea, que en su opinión han encontrado el "equilibrio" necesario para abordar el fenómeno "desde el realismo y el rigor". El propio Aznar explicará hoy en el Congreso los resultados de la presidencia española de la UE.
El presidente de la Junta de Andalucía, el socialista Manuel Chaves, sostuvo que el planteamiento "sancionador" de Aznar fue "un error". Añadió que esta circunstancia ha causado que en Marruecos -país con el que España mantiene una crisis diplomática- la propuesta de Aznar "sonase a amenaza". El también presidente del PSOE destacó que Francia ha sido quien ha evitado la aplicación de sanciones a los países de origen de la inmigración irregular y quien ha "lanzado un mensaje positivo a Marruecos". "Francia nos vuelve a sacar ventaja en las relaciones con Marruecos ocupando un espacio que nosotros estamos dejando en materia económica, política, social y cultural", afirmó el presidente andaluz, que expresó su preocupación por esta circunstancia.
Algunas organizaciones han criticado los acuerdos de la UE. Para ATIME, la asociación de trabajadores marroquíes, no es más que una "campaña de imagen" fruto de un "discurso populista" que prima la expulsión en vez de la integración. SOS Racismo calificó de "vergonzoso" que España "abandere una política policiaca y represora" contra los extranjeros. Amnistía Internacional se mostró preocupada porque el programa de expulsiones acordado en la cumbre de Sevilla pueda suponer una violación de los derechos humanos de los repatriados y pidió que se respete escrupulosamente el derecho de asilo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de junio de 2002