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Preocupación entre los vecinos de la futura central energética de la biblioteca

Los vecinos de las casas que colindan con lo que sería el edificio de la central energética de la biblioteca del Born, que albergará instalaciones como el de refrigeración y electricidad, están alarmados por la posible repercusión de ruidos y vibraciones que pueda causar esta instalación. Esta central, que ya estaba prevista en el primer proyecto y se mantiene en el actual informe, estaría situada en un nuevo edificio situado en el número 5 de la calle Comercial, actualmente ocupado por una vieja nave industrial semiderruida.

Los vecinos han remitido a principios de julio, a través de un abogado, instancias ante los responsables de las tres administraciones implicadas en el proyecto en el que explicitan su oposición a este edificio, que explican será compacto con nueve plantas y dos sótanos de una altura de 2,15 metros cada una, por considerarlo demasiado pequeño para esta función. Piden que se desestime su construcción o, en todo caso, se asegure al máximo la amortigación de las emisiones sonoras y de las vibraciones.

Enric Soria, el arquitecto encargado del proyecto de la biblioteca junto a Rafael de Cáceres, señaló ayer que había recibido 'hace cerca de un año a una comisión de estos vecinos'; 'y me parecía que se habían ido satisfechos de las explicaciones ya que será un búnker totalmente hermético. Será un edificio de capas de hormigón y material aislante que impide que pueda traspasar cualquier vibración a las casas vecinas', añadió. En el caso de la refrigeración, la salidad y entrada de aire del interior de la biblioteca se realizará a través de la cubierta y la fachada del edificio auxiliar. Soria indicó que trabaja en ello el mismo equipo técnico que solucionó el problema en el teatro del Liceo y que tampoco habrá ruidos porque se utilizarán unos equipamentos silenciosos. 'Están calculados para que salga el aire a una potencia inferior a la admitida por las ordenanzas'.

Respecto a la forma exterior del edificio, en principio de aspecto totalmente moderna, Soria explicó: 'Nos pareció que no estamos en una época en que se pueda hacer una fachada falsa en un edificio que no es de viviendas, pero si los técnicos de patrimonio lo exigen lo haremos'. Los vecinos afirman que a los particulares se les exige la reconstrucción exacta de las viejas fachadas diseñadas también por Fontseré.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de julio de 2002