Un año más se ha llevado a cabo el programa de Vacaciones en Paz 2002 para acoger a un niño saharaui. Pero ¿por qué éste año se han quedado familias sin niños con su solicitud presentada? ¿Por qué en Osuna, uno de los pocos municipios que cuenta con la ayuda del Ayuntamiento, que financia el 100% de los gastos, se han quedado familias sin niños? No lo entiendo. Como tampoco se entiende que se hayan dado niños indiscriminadamente, sin ningún tipo de solicitud, sin respetar el orden de las solicitudes. La Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui de Sevilla no ha cumplido con las mínimas nociones de coordinación a la hora de distribuir a los niños. La asociación debe plantearse, de cara al año que viene, hacer las cosas como es debido y seguir un orden de preferencia en las solicitudes.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de agosto de 2002