RELEVO PRESIDENCIAL EN COLOMBIA
JUAN JESÚS AZNÁREZ, ENVIADO ESPECIAL | Bogotá
El terrorismo guerrillero, que el nuevo presidente de Colombia, Álvaro Uribe, prometió ayer combatir a fondo hasta lograr un país de "ley y orden", dejó su tarjeta de visita en la ceremonia de investidura. Atentados simultáneos a los actos oficiales, y a un kilómetro de distancia, se cobraron 13 vidas en Bogotá.
'No esperen milagros' ha sido la frase más repetida estos días por el nuevo presidente. Uribe prometió devolver la seguridad a un país que se siente secuestrado, donde un simple recorrido por carretera es un riesgo de caer en manos de guerrilla o paramilitares. El reto es devolver la seguridad sin violar los derechos humanos, sin caer en una cacería de brujas.
La cúpula de la Autoridad Palestina dio ayer su aprobación al plan de seguridad propuesto por el ministro israelí de Defensa, Benjamín Ben Eliezer, por el que su Ejército se retirará de los enclaves que ha ocupado en la franja de Gaza. El eventual éxito en la aplicación de este plan piloto haría posible su extensión a otros territorios autónomos en Cisjordania.
Irak sigue considerando que los inspectores de armamento de la ONU son espías al servicio de EE UU. El ministro iraquí de Exteriores, Naji Sabri, afirmó ayer que el jefe de la inspección, Hans Blix, había 'cedido al chantaje' estadounidense y estaba dispuesto a asumir tareas de espionaje.
La Oficina Federal de Empleo alemana publicó ayer los datos de paro en julio, que superan los cuatro millones de desempleados, casi el 10% de la población activa. Las cifras del paro se sitúan en valores similares a los que heredó el canciller Gerhard Schröder de su antecesor, y significan un duro revés para el candidato socialdemócrata en el arranque de la campaña electoral.