Las amarguras y desvelos de la presidencia encanecieron a Andrés Pastrana, de 47 años, sublevado en su despedida contra quienes sólo le reconocen fracasos, principalmente los medios de comunicación. 'Los titulares de prensa en ocasiones no me fueron favorables. Siempre prefirieron mostrar el vaso medio vacío, enfatizando lo negativo'.
La prensa, acusó el político conservador, no le dañó a él, sino al país, que 'se desmoraliza y se frustra ante la continua sucesión de malas noticias y ante la ausencia de las buenas, que, por cierto, fueron muchas'. Pastrana, que abandona Colombia y establecerá su domicilio en España, entre otras razones porque teme por la seguridad de su familia en su país, ha recibido permiso parlamentario para viajar al extranjero. En su alocución emititida el martes por radio y televisión, dijo que 'el país que entrego al presidente Uribe es, de lejos, un país mejor y con muchas más posibilidades que el que recibí [del liberal Ernesto Samper].
Las encuestas y el grueso de los comentarios editoriales le reconocen triunfos internacionales y aciertos en algunos aspectos de la macroeconomía, pero afirman que los colombianos están hoy mucho peor que hace cuatro años y que aumentó la corrupción. Pastrana se dice injustamente tratado. Alejándose del belicoso discurso de campaña de su sucesor, Pastrana advirtió de que 'una paz justa y duradera sólo se alcanzará por la vía del diálogo y los medios civilizados'.
Observó numerosos aspectos positivos en su administración y se manifestó confiado en que 'todos los colombianos podrán beneficiarse de las cosechas abundantes, de las semillas que dejo plantadas. Como resultado de este trabajo dejamos un país con una economía estable y recuperándose'.
Los análisis económicos, contrariamente, indican que la evolución de la economía de Colombia es mediocre, con un crecimiento del 0,5%, índices de pobreza que alcanzaron cotas inéditas, casi el 60%, y una deuda externa que pasó del 32% del PIB al 50%. Pastrana, cuyos esfuerzos por la paz han sido tan evidentes como de escasos resultados, afirmó: 'Dejamos una guerrilla derrotada políticamente a nivel nacional e internacional'.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de agosto de 2002