El comandante jefe del Ejército chileno, el general Juan Emilio Cheyre, valoró ayer favorablemente el fallo que sentenció a penas de prisión a 12 militares en retiro, de ellos cuatro generales, por el asesinato del líder sindical Tucapel Jiménez, cometido durante la dictadura de Augusto Pinochet.
'Valoramos y es significativo para el Ejército que la familia de Tucapel Jiménez haya podido honrar la dignidad de su padre, en un crimen que nunca debió haber sido cometido, y que nos duele y rechazamos', declaró Cheyre, y agregó que 'la verdad, aunque duela, creo que libera y trae paz a los espíritus'. Para el jefe del Ejército, en un 'hecho tan doloroso como éste, las responsabilidades individuales son las que importan' y no involucran a la institución, porque 'cada persona es responsable de sus actos y nada de lo que ha aparecido está en la doctrina del Ejército'.
La presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD), Viviana Díaz, admitió en declaraciones a este diario que hay un cambio en las Fuerzas Armadas, aunque consideró que al jefe del Ejército 'no le quedó otro camino que reconocer el crimen, con tantos generales comprometidos'. El Gobierno afirmó que Chile ha demostrado que se puede hacer justicia.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de agosto de 2002