LA SEMANA PASADA, la actualidad de la red ha estado marcada por noticias referentes al pago de contenido: la cadena de televisión ABC ha decidido cobrar por sus videos. El sitio de música Pressplay permitió que los suscriptores bajaran las piezas musicales que quieran a cambio de una suscripción. Unos días antes, Salon.com, uno de los sitios de contenido más conocidos, ofreció a sus usuarios la posibilidad de publicar sus bitácoras en línea mediante pago.
El elemento que más ha llamado la atención es un informe de la Online Publisher Association (OPA), considerado por muchos como el mejor sobre el tema hasta la fecha.
Como lo explica Michael Zimbalist, director ejecutivo de la asociación, si bien ha habido mucha discusión y debate, 'nunca ha habido una información fiable sobre el tamaño y las características del mercado del contenido de pago en línea.' La investigación (hecha en EEUU exclusivamente) revela que los ingresos por pago de contenido se multiplicaron por dos y medio entre el primer trimestre del 2001 y el mismo período de este año cuando uno de cada diez usuarios estadounidense de la red aceptó pagar. La noción de contenido es muy amplia, cubre las noticias generales y/o económicas, las tarjetas virtuales (BlueMountain.com), el 'crecimiento personal' (ediet.com), los sitios para encuentros (Match.com), la diversión (Playboy.com, Pressplay.com) o el deporte (espn.com).
Nunca ha habido una información fiable sobre el tamaño y las características del mercado del pago en línea, según la Online Publisher Association
De los 1.700 sitios de contenido que cobran en Estados Unidos, los cincuenta más importantes atraen el 85% del dinero de los internautas
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De los 675 millones de dólares pagados en el 2001 (crecimiento promedio del 92%), la mayor parte fue a la información relacionada con los negocios, y la diversión. Juntos se llevan más de las dos terceras partes del pastel. Mientras las noticias generales son las que menos crecen (55%) y apenas corresponden a un 8% del mercado.
Notemos de paso que la regla según la cual, en las redes, los ricos se vuelven más ricos, se confirma una vez más: de los 1.700 sitios de contenido que cobran en EEUU, los cincuenta más importantes atraen el 85% del dinero. La casi totalidad del dinero (97%) va a los cien primeros.
La tendencia revelada por el informe de OPA parece confirmar una encuesta publicada a principios de julio según la cual el número de periódicos cuyo servicio en línea es rentable aumenta. Pero la realidad es bastante más compleja.
Salon, por ejemplo, empezó a cobrar por contenido premium hace dos años y apenas convenció 44.000 de sus casi cuatro millones de usuarios únicos mensuales (en Gran Bretaña, El Financial Times llega apenas al 0,06% por ahora).
La mayor limitación a las conclusiones que se pueda sacar del informe de OPA tiene que ver con la contabilidad de las empresas consideradas. En un artículo reciente, la revista Online Journalism Review (OJR) anotaba que 'en la medida en la cual cada uno tiene su propia interpretación en materia de contabilidad en línea- y muchos no la comparte con gente de afuera - resulta difícil establecer lo que realmente significan esos resultados autopublicados.'
De hecho, el sitio 'exitoso' del Wall Street Journal, sigue siendo deficitario a pesar de no contar como gasto la adquisición del contenido entregado por el periódico tradicional. El New York Times Digital, por su parte, paga (10% de sus ingresos) al periódico pero cuenta como entrada propia, el resultado de las ventas de contenido de dicho periódico al servicio de consulta Lexis-Nexis para el cual no hace nada.
No hay duda, sin embargo, que las empresas de contenido digital se ven forzadas por la crisis a buscar maneras de recaudar fondos y ven parte de la solución en el pago por contenido. Y todo indica que muchos usuarios están dispuestos a pagar por cierto tipo de contenido. Pero no para cualquiera y ahí radica la dificultad y la variedad de las respuestas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de agosto de 2002