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La fiscalía finlandesa investiga la responsabilidad del Gobierno por las pérdidas de Sonera en el UMTS

La fiscalía finlandesa puso en marcha ayer una investigación sobre la posible responsabilidad del Gobierno del país en los planes de inversión de la operadora de telecomunicaciones Sonera en la telefonía de tercera generación (UMTS) en Alemania. Un total de 25 ministros y ex ministros han sido llamados a declarar, según anunció la portavoz del fiscal general, Pia Sive.

Sonera, de la que el Estado finlandés posee el 52,8% del capital, gastó en 2000 más de 4.000 millones de euros en la adquisición de una licencia UMTS en Alemania, que ganó en el consorcio 3G (que opera bajo la marca comercial Quam), del que Telefónica Móviles posee el 57,8%, y la firma finlandesa, el resto. Además, Sonera también participa en el consorcio IPSE 2000 junto a la operadora española, que obtuvo una licencia en Italia, y participa en Xfera, el consorcio liderado por FCC y ACS, que obtuvo una concesión en España. Los tres proyectos están paralizados.

Para liquidar estas operaciones, Sonera ha tenido que desembolsar en el segundo trimestre 4.280 millones de euros, algo que ha lastrado duramente sus resultados. Durante todo el primer semestre, las pérdidas netas de Sonera alcanzaron los 2.663 millones de euros, frente a unos beneficios de 678 millones en igual periodo del ejercicio anterior.

El fracaso del UMTS ha generado un gran malestar en Finlandia y algunos dirigentes políticos han pedido cuentas al Gobierno, dirigido por el socialdemócrata Paavo Lipponen. "¿El Gobierno ha dado su autorización en todo esto? No lo sabemos todavía, pero debemos descubrirlo", explicó la portavoz, precisando que la fiscalía sólo está interesada en la responsabilidad eventual de los poderes públicos y no en el proceso interno de toma de decisiones de la compañía de telefonía.

El lunes pasado, el Ministerio de Comunicaciones indicó que en una investigación llevada a cabo sobre el caso no había encontrado ninguna responsabilidad del Gobierno. Pero esto fue puesto en duda el martes por un antiguo miembro del consejo de administración de Sonera, Pauli Saapunki, quien declaró: "Este tipo de decisiones [relativas a las inversiones] no fueron tomadas sin el aval del Gobierno. No hay ninguna compañía en este país que inicie una operación de este calibre sin el acuerdo de su propietario principal".

Para paliar en alguna medida sus problemas, está previsto que Sonera se fusione con la sueca Telia de aquí a finales de año.

Además, Quam tiene previsto suprimir al menos 800 de sus 900 empleos tras congelar su actividad, informaron fuentes próximas a la empresa.

Reducción de plantilla

Un portavoz de la sociedad declinó comentar esta cifra, pero reconoció que el número de efectivos de Quam se verá "claramente reducido, dado que el grupo ya no está operativo". Asimismo, indicó que la dirección está negociando con los representantes de los trabajadores.

Pero no sólo Sonera y Telefónica tienen problemas por el fiasco del UMTS. El fabricante finlandés Nokia anunció que despedirá a cerca de 900 trabajadores de sus divisiones de todo el mundo con el fin de "asegurar la competitividad a largo plazo", según informó ayer en un comunicado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de agosto de 2002