La apuesta de los mercados por una reducción de los tipos de interés parece firme, según las reacciones registradas en esta última sesión y, también, porque el conjunto de los instrumentos financieros que juega con esa variable muestra una tenaz tendencia a la baja en las últimas semanas. Sin ir más lejos, el Tesoro público redujo ayer la rentabilidad de los bonos a tres años en 0,75 puntos para situarla en el 3,604%, el nivel más bajo de este año.
En las bolsas, las lógicas retiradas de beneficios que siguen a una reacción técnica, tuvieron una magnitud más que discreta. de la que puede deducirse que hay quien ha decidido esperar acontecimientos en estos niveles. No obstante, y a pesar de esta discreta reacción, la situación continúa siendo negativa para los mercados de valores, completamente inmersos en una tendencia negativa que tiene su sustento en datos muy concretos.
La esperada, y ahora cuestionada, recuperación económica fiaba la mayoría de sus posibilidades al aumento del consumo privado. Los datos sobre confianza de los consumidores no pasan por uno de sus mejores momentos y cabe esperar que empeoren a corto plazo para el conjunto de la UE, debido al incremento del desempleo en Alemania, la principal economía de la región, pero los mercados trabajan con la vista puesta unos meses más allá.
El Ibex 35 cedió ayer el 1,25%, pero se mantiene por encima del nivel de los 6.000 puntos, ahora la referencia más inmediata, mientras que la Bolsa de Madrid bajó el 1,10%. El resto de los mercados europeos mantuvo una línea similar, con un descenso del 0,43% en París y del 0,89% en Londres. Francfort bajaba el 2,60% poco antes del cierre como consecuencia de su mayor avance de la víspera y Nueva York apenas se movía a media sesión.
El Mercado Continuo negoció 1.561,18 millones de euros, cifra ligeramente superior a la del día anterior.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de agosto de 2002