Los partidos nacionalistas e Izquierda Unida de Navarra rechazaron ayer de plano la propuesta del presidente foral, Miguel Sanz (UPN), de impulsar una modificación de la ley foral de símbolos para prohibir que ondee la bandera vasca en los balcones de los ayuntamientos de esta comunidad (actualmente en cerca de 50).
El presidente del PNV en Navarra, José Antonio Urbiola, calificó el anuncio como 'barbaridad', en la misma línea que los representantes de Batasuna, EA e IU. El único partido que no se ha definido hasta el momento es CDN, actual socio de UPN, cuyos tres votos serían, en todo caso, insuficientes para sacar adelante las pretensiones de Sanz. La prohibición sólo podría prosperar con el apoyo de los socialistas, que aún no han aclarado del todo su postura oficial, si bien mostraron inicialmente su rechazo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de agosto de 2002