Un hombre de 32 años, Bernardino G. M., que ya fue condenado por violación, fue detenido el martes por la Cuerpo Nacional de Policía en Lagunilla (Salamanca), acusado del asesinato el pasado 19 de mayo en la capital salmantina de la dirigente de UGT Encarnación Martín Baz. El arrestado declaró que había asaltado a la sindicalista para robarle y que en un forcejeo ésta se cayó al suelo y perdió el conocimiento, aunque no ha reconocido ser el autor del crimen, según explicó ayer en rueda de prensa el jefe superior de policía de Castilla y León, Segundo José Martínez. Encarnación Martín Baz, de 44 años, fue encontrada en las escaleras de su domicilio estrangulada con la correa de su propio bolso. La autopsia determinó que además había sufrido una agresión sexual.
El detenido, natural de Gijón pero residente en Lagunilla, había salido el pasado 2 de enero en libertad condicional de la cárcel de Topas (Salamanca) donde cumplía una condena de 12 años por una violación cometida en 1996.
El jefe policial indicó que Bernardino cometió el asesinato durante una estancia de 10 días en Salamanca, ciudad que abandonó un día después del homicidio. Añadió que la filtración a la prensa hace unos meses de que el presunto asesino era un preso de Jaén 'produjo un beneficio para la investigación', porque entonces el detenido comenzó a llamar a personas que aparecían en la agenda de la víctima, que fue hallada en parte en el domicilio familiar del arrestado.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de agosto de 2002