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La universidad pide a los extranjeros encerrados que dejen el campus de Sevilla

El rector en funciones de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) de Sevilla, Juan Jiménez, donde permanecen encerrados 120 inmigrantes que reclaman ser regularizados, informó de que estos extranjeros fueron ayer "invitados" a salir del campus, ya que se están acometiendo obras de reparación y reforma en las zonas que los inmigrantes ocupan (pabellón semicubierto), y dijo que cuando éstas finalicen comenzarán en el pabellón que los inmigrantes utilizan para dormir (pabellón cubierto), presumiblemente hoy.

Jiménez añadió que no tendrá "reparo" en llamar a la policía si se producen altercados que provoquen situaciones de peligro "ya que las obras no se pueden acometer con ellos allí" y añadió que desde que se les comunicó que tendrían que abandonar el pabellón "están molestos y agresivos".

De los más de 400 inmigrantes que se encerraron el pasado 10 de junio en el campus de la Pablo de Olavide, sólo un centenar tiene posibilidades de ser regularizados, según el Defensor del Pueblo andaluz, José Chamizo. 200 presentaron su documentación y la mayoría (170) ha terminado por dejar el encierro. Chamizo pronosticó un "mal final" para el encierro y atacó a los promotores de la protesta, a los que acusó de "manipular" a los inmigrantes.

Chamizo entregó ayer al decano del Colegio de Abogados de Sevilla, José Joaquín Gallardo, 131 expedientes de encerrados correspondientes a residentes fuera de Andalucía, que serán enviados a la subcomisión de extranjería del Consejo General de la Abogacía, para que los distribuya a las provincias correspondientes.

Chamizo explicó que su oficina seguirá los expedientes de los 70 inmigrantes establecidos en Huelva y Almería. Entre el 90% y el 95% tienen también posibilidades de regularizarse, aunque el defensor advirtió de que no prosperarán los casos de los inmigrantes que siguen en el campus.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de agosto de 2002