Tres de los cuatro porteros de la discoteca El Bribón de la Habana, de Aguadulce (Roquetas de Mar, Almería), que fueron detenidos por la agresión a dos colombianos la madrugada del domingo ingresaron ayer en la cárcel con carácter preventivo. El juez de Instrucción número 2 de Roquetas, Luis Boraita, firmó el auto de prisión después de que los hermanos Efanor y Mario Andrés Espinosa identificaran a los tres detenidos como autores de la paliza que les propinaron a las puertas del local y tras la que fueron arrojados al mar inconscientes.
Sólo uno de los cuatro porteros detenidos, de nacionalidad española y cuyo nombre responde a las siglas de D. L. L., de 22 años, ha quedado en libertad con la obligación de personarse cada 15 días en el Juzgado. Los otros tres, M. J., rumano de 33 años; F. A. A. V., ecuatoriano de 18; y J. F. G. N., español de 22, ingresaron en prisión preventiva con carácter indefinido por orden del juez. A los tres se les imputa un delito de lesiones.
Tras la rueda de reconocimiento, los colombianos agredidos abandonaron el juzgado sin mediar palabra con los numerosos medios de comunicación apostados en la puerta. El abogado de uno de los detenidos anunció que en los próximos días solicitará al juez la práctica de nuevas pruebas.
'Queríamos que se interrogara a varios testigos presenciales, pero no ha sido posible porque ya era muy tarde. Vamos a tratar de articular pruebas suficientes para demostrar la ausencia de mi cliente en los hechos que se describen', dijo Juan José Bautista, defensor del español J. F. G. N.
Los dos extranjeros apaleados y arrojados al mar la madrugada del domingo tras un cruce de insultos con los porteros de El Bribón de la Habana, en pleno puerto deportivo de Aguadulce (Roquetas de Mar), denunciaron a la Guardia Civil que el detonante de la discusión fue que los porteros les reclamaron el 'carné de socio' para impedirles el paso al local.
Tras un intercambio de palabras, y cuando los dos colombianos dejaban el recinto, se produjo la agresión. Efanor, de 25 años, sufrió cuatro heridas en la cabeza que precisaron 23 puntos de sutura. Su hermano, de 26 años, tiene hematomas por todo el cuerpo.
El abogado Bautista adelantó que, tras las pruebas practicadas, el juez y el fiscal 'han descartado' un posible móvil racista. A su juicio, los incidentes 'han creado una alarma social por el hecho de que los denunciantes son de nacionalidad extranjera'. 'Tanto el juez como el fiscal', dijo, 'tienen claro que no hay ningún móvil racista, sino sólo una pelea, como desgraciadamente ocurren otras, en la que los imputados no han tenido participación'
El representante legal de los otros dos detenidos, José Andrés Linares, presentará, por su parte, otros dos recursos. Los dos letrados coincidieron en mostrar sus reservas sobre la rueda de reconocimiento practicada ayer. 'Ellos [los denunciantes] han manifestado ser clientes habituales, los miércoles y jueves, del local. De mis dos representados, uno de ellos, ecuatoriano, es conocido por los agredidos y el otro es el portero habitual. Encima ni siquiera las otras personas asistentes a la rueda de reconocimiento tenían las características físicas y de corpulencia de los imputados. Lo lógico es que reconozcan a quienes conocen de vista. El que ha quedado en libertad no ha sido reconocido porque no están habituados a verlo', aseguró Linares.
Los letrados también destacaron como 'contradicciones' las descripciones de los agresores hechas por dos testigos y que señalan que iban de negro. Los acusados, según sus abogados, vestían con camiseta clara; sólo sus pantalones eran oscuros.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de agosto de 2002