La suspensión inmediata de las obras en la casa de Iván de Vargas, ordenada por la Gerencia Municipal de Urbanismo el pasado martes, una semana después de que fuese demolido el inmueble, ha elevado la tensión entre la oposición (PSOE e IU) y el Gobierno de José María Álvarez del Manzano, del PP. Ayer, Mercedes de la Merced, primera teniente de alcalde, tras insistir en que 'había dificultad para la reconstrucción de las fachadas [del caserón] y eran peligrosas para los viandantes', resaltó que habían sido demolidas 'no la totalidad, sino en torno al 70 u 80%'.
Inés Sabanés, portavoz de IU, afirmó: 'Lo ocurrido es muy grave. Aunque en un principio el Gobierno del PP no quiso reconocerlo, lo cierto es que han tirado la casa de Iván de Vargas sin licencia. Puede haber responsabilidades penales y vamos a denunciarlo en el juzgado'.
Según Sabanés, que alertó sobre la demolición del caserón construido en los siglos XVI y XVII sobre otro donde vivió san Isidro en el siglo XII, 'además de la actuación del arquitecto en los hechos ocurridos, hay una responsabilidad directa de la Fundación Madrid Nuevo Siglo'.
El derribo del inmueble, que tenía tres de sus cinco fachadas catalogadas de protegidas, se produjo precisamente durante los trabajos de consolidación, antes de rehabilitar el edificio como sede de la Fundación Madrid Nuevo Siglo. Esta entidad, que tiene como presidente y vicepresidente, respectivamente, a José Luis Álvarez, ex alcalde, y a Álvarez del Manzano, actual regidor, fue creada en 1999 para defender el patrimonio arquitectónico de Madrid.
'Hay que ver cómo ha impulsado esta fundación el proyecto de su sede. Porque la fundación no es una promotora inmobiliaria... Entre sus obligaciones está cuidar el patrimonio y hay que preguntarle qué cautelas puso cuando se iniciaron las obras', concluye Sabanés. 'Lo ocurrido es un atropello y podría haber algún tipo de responsabilidad penal', señaló Ángel Lara, portavoz de IU en la Comisión de Estética Urbana.
Dimisión
El portavoz del grupo socialista, Rafael Simancas, centró sus críticas en Luis Armada, gerente municipal de Urbanismo. 'Es el responsable del control de las obras en Madrid y está claro que en la Casa de Iván de Vargas no ha actuado como tal, y, en consecuencia, exigimos que el Gobierno del PP, cuando menos, cese a Armada', afirmó Simancas. Lo ocurrido en la futura sede de la Fundación Madrid Nuevo Siglo es, según el portavoz socialista, 'un buen ejemplo del clima de indisciplina urbanística general que hay en Madrid desde hace tiempo'.
'La actitud del Gobierno municipal no ha podido ser más irresponsable y errática: en un primer momento respaldó el derribo como una acción impecable y supuestamente avalada por la Comisión Regional de Patrimonio, mientras que ahora resulta que la Casa de los Vargas fue derrumbada sin licencia', concluyó Simancas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de agosto de 2002