Madrid capital, con un censo de 3.087.958 según el Departamento Municipal de Estadística, es escenario de un movimiento demográfico incesante. Esta fluidez se caracteriza por un sesgo señaladamente inmigrante, en cuanto al creciente establecimiento de extranjeros en la ciudad: 323.706 a 1 de julio de este año, iberoamericanos en su mayoría. La ciudad también se singulariza por otra tendencia, de cuño emigrante, constituida por los jóvenes madrileños que, debido al encarecimiento del precio de las viviendas, abandonan la capital para asentarse en municipios de la periferia. Fuentes del Colegio de Licenciados y Doctores en Sociología estiman en 150.000 el número de jóvenes madrileños que han dejado el municipio durante los últimos cuatro años.
Según Lorenzo Navarrete, decano del Colegio de Sociólogos y Politólogos de Madrid, 'la perpetuación del voto del PP durante las últimas contiendas municipales obedece a la emigración de los jóvenes madrileños, que son potencialmente votantes de alternativas innovadoras'. Según Navarrete, 'su reemplazo por inmigrantes, en su mayor parte desprovistos del derecho de voto, ha determinado la continuada victoria electoral de José María Álvarez del Manzano al frente de la alcaldía, porque cosecha el sufragio más extendido entre la población de más edad, que suele ser de cuño conservador'.
De esta manera, mientras crece la presencia inmigrante en Madrid, la voz electoral de este colectivo apenas cuenta, dada la aún irrelevante cuota de iberoamericanos nacionalizados en España, condición obligatoria ésta para poder votar. La tendencia de los iberoamericanos a nacionalizarse españoles fue estudiada para las comunidades dominicana y peruana por la Delegación Diocesana de Migraciones-Asti en el año 2000. Entre 1997 y 1999, 5.769 dominicanos y 5.396 peruanos la obtuvieron en toda España. Más de la mitad podría corresponder a personas establecidas en Madrid.
Del total de extranjeros empadronados en la capital, 23.715 son de la Unión Europea. En las próximas elecciones municipales de mayo de 2003 sólo podrán votar españoles, ciudadanos de la UE y nacionales de Noruega, país con el que España ha suscrito un convenio especial.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de agosto de 2002