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OPINIÓN DEL LECTOR

Tras el atentado

Quisiera transmitir a los familiares de las víctimas del atentado de Santa Pola mi más sincero y profundo pésame por esta brutal pérdida. Confío en que se les preste ayuda material y psicológica para reponerse y así evitar que el impacto emocional negativo pueda somatizarse en alguna enfermedad física.

Les consuelo con el conocimiento de que los terroristas sufrirán en sí mismos el mismo terror que han sembrado en otros; la ley natural de causa y efecto, presente en la ecología se manifiesta de igual modo en los seres humanos.

Cuanto sembramos, en nuestro libre albedrío, recogemos como destino. No es una casualidad que las bombas les terminen explotando a quienes las colocan. Es la causalidad y consecuencia de sus actos. Pero, ¿y las víctimas? ¿Qué han hecho para merecer tan terrible muerte?

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de agosto de 2002