La Quincena Musical de San Sebastián se vuelva hoy de lleno en su 63ª edición con el estreno en el auditorio Kursaal de Zuk zer dezu, del franciscano Félix Ibarrondo. Pero en su jornada inaugural no se olvida de quienes no pueden desplazarse a la salas de conciertos por problemas de salud o por falta de libertad. El festival ha programado un total de 13 espectáculos de disciplinas variadas que se desarrollarán en escenarios tan inusuales como las residencias de ancianos o la cárcel de Martutene.
Este programa solidario arrancará hoy a las 10.00 en el Hospital Donostia. Ikertze y Mediklowns, dos asociaciones que trabajan habitualmente con la población infantil, se presentarán ante los niños enfermos con un montaje sobre las tormentas de verano. Después, les animarán a participar en una improvisación musical. ¿El objetivo? 'Llevar la sonrisa al hospital', señaló ayer una portavoz de Ikertze.
No será hasta las 17.00 cuando comiencen, de forma escalonada, las siete propuestas dirigidas a la tercera edad. El sexteto de acordeones Urumea interpretará obras de Astor Piazzola y Leonard Bernstein en la Residencia Alai-Etxe; la Asociación Lírica Itsaso presentará composiciones de Guridi y Sorozabal ante los ancianos de Txara 1; el Coro Easo, la agrupación coral masculina más laureada del País Vasco, se subirá al escenario de Txara 2 para abordar una propuesta variopinta que incluye piezas de zarzuela, ópera y del folklore vasco. Y Jokin e Itziar Otamendi protagonizarán junto a otros bailarines un espectáculo en la Residencia Matia.
La Quincena ha querido programar actividades variadas para este público, 'desde danza, a zarzuela, acordeones, verbenas infantiles e incluso jazz', explicó ayer el coordinador de la jornada inaugural, Jon Urbieta. Precisamente es jazz lo que escucharán los reclusos de Martutene (18.00) de la mano de Mac Jeara's Band, un conjunto que emula los sones de las primeras bandas de Nueva Orleans.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de agosto de 2002