Tony Blair, premier británico y su esposa llegaron ayer al aeropuerto francés de Toulouse-Blagnac, dispuestos a iniciar las vacaciones tras el aborto espontáneo sufrido por Cherie a principios de esta semana.
Aunque en principio se dijo que los Blair retrasarían el veraneo por el incidente, la pareja y sus cuatro hijos han decidido seguir adelante con los planes de pasar unos días en una villa que han alquilado cerca de Le Vernet.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de agosto de 2002