Hans Lund, el vicepresidente de la sociedad noruega Odfjell, admitió ayer que uno de sus barcos, el mercante Bow Eagle, había sido el causante del 'hundimiento del pesquero Cistude la noche del 25 al 26 de agosto'. El armador añadió: 'Los marineros que presenciaron el choque se lo ocultaron, en un primer momento, al capitán, que estaba durmiendo. Luego, en sus declaraciones escritas siguieron negando y dando indicaciones erróneas, pero ahora han reconocido que sabían qué había ocurrido. Es terrible'. Lund afirmó también que si el barco se hubiese detenido podía haber salvado a los tripulantes del Cistude que fallecieron.
El Bow Eagle, de 170 metros de longitud y 15.000 toneladas, embistió en plena noche pero en un mar en calma al pesquero Cistude, de 26 metros, provocando un naufragio que costó la vida de cuatro personas, entre ellas el mecánico y el cocinero, españoles ambos, así como del piloto francés y de un marinero portugués.
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Pierre Rousset, el procurador de Sables d'Olonne -puerto de amarre del Cistude- ha confirmado haber abierto una 'información judicial por homicidio involuntario, causar heridas, huída y no prestar auxilio a personas en peligro'. El abogado del armador del Cistude declaró por su parte que 'los causantes de la muerte de cuatro marineros deben responder de sus actos'.
El Bow Eagle, que ayer fue registrado por expertos franceses en el puerto de Dunkerque, obtuvo autorización para seguir luego su ruta hacia Rotterdam, donde podrá ser reparada la brecha que presenta su casco y donde marineros y capitán serán interrogados por el procurador Rousset.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 29 de agosto de 2002