Los partidos de la oposición en Euskadi (PP y PSE-EE) censuraron ayer el Gobierno vasco por permitir la celebración en San Sebastián de una manifestación no autorizada en favor de los presos de ETA.
Carlos Iturgaiz, presidente de los populares vascos, calificó de 'gravísima' la pasividad de la Ertzaintza y anunció que su grupo pedirá explicaciones en el Parlamento vasco al consejero de Interior, Javier Balza. Iturgaiz aseguró que lo ocurrido es una muestra más de que el Ejecutivo de Vitoria 'ha boicoteado el auto del juez Garzón'. Su compañero de partido Leopoldo Barreda acusó a Balza de haber seguido el 'criterio político de dudoso cuño que es dejar que los terroristas se salgan con la suya'.
El portavoz de los socialistas en la Cámara de Vitoria, Rodolfo Ares, fue menos rotundo. Lamentó la no actuación de la policía vasca, pero mostró su confianza en que, 'al menos, se actúe contra los que promovieron' la manifestación. Agregó que, en todo caso, el Gobierno vasco debería haber 'cumplido escrupulosamente' el auto del juez de la Audiencia Nacional, como en otras ocasiones.
El coordinador de Izquierda Unida en el País Vasco y consejero del Gobierno de Vitoria, Javier Madrazo, aseguró que la actuación policial había sido 'correcta', pues se había primado 'la seguridad y la libertad' colectiva 'en detrimento de los posibles altercados y la violencia que se hubieran producido de mediar actitudes inflexibles'.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de septiembre de 2002