El espíritu emprendedor que los integrantes de la asociación de artesanos Adaal (en su mayoría mujeres) han mostrado desde sus primeros pasos se ha traducido en crear una oferta de calidad diferente a la del consumo de productos fabricados en serie. 'No hace mucho hablé con un empresario sobre los regalos que tienen por norma hacer en las ocasiones especiales. Intenté hacerle ver el potencial que nuestro trabajo tiene en este campo, desde lo más pequeño a lo más grande', rememora la presidenta de Adaal.
Jarapas, mantillas, tapices, pinturas en seda, cerámica artística, reciclaje, collage con algas y productos del mar, joyería, orfebrería, esmaltes y pequeñas esculturas y tallados, que es lo que el Centro Municipal de Artesanía ofrece desde el jueves en Almería, entran dentro de este nuevo campo comercial.
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Por las reducidas dimensiones del local cada artesano exhibe lo más característico de su obra acompañado de un dossier que da cuenta al visitante de las posibilidades y variantes de su oficio.
Las conferencias, talleres en vivo y demostraciones quedarán para un futuro próximo en el que, con otra sede más amplia, artesanos y visitantes tengan su punto de acercamiento hacia labores de antaño.
Aunque en un principio el centro nace en la capital almeriense, Adaal integra como asociación a artesanas de toda la provincia que, de este modo, llevarán hasta el corazón de la rambla un pedazo de la provincia sin necesidad de desplazarse hasta el taller de cada creadora.
'En cuanto esto empiece a funcionar la gente se animará mucho más y creceremos como colectivo', concluye la presidenta de Adaal.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de noviembre de 2002