El Santander Central Hispano (SCH) ha llegado a un acuerdo con el Bank of America para venderle el 24,9% de su filial mexicana, el Santander Serfin, por 1.600 millones de dólares. Esta operación le reportará al SCH unas plusvalías de unos 700 millones de dólares, con lo que reforzará su capital, ya que la entidad americana ha valorado al Santander Serfin por el triple de su valor en libros. "Esto nos abre una parte importante del mercado estadounidense", resaltó ayer el presidente del SCH, Emilio Botín. El acuerdo tiene una validez de, al menos, tres años.
Bank of America designará a dos consejeros y tendrá derecho a participar en la toma de decisiones estratégicas de Serfín, aunque el Santander mantendrá la gestión.
Esta operación, asesorada por Goldman Sachs, está pendiente de la aprobación de las autoridades regulatorias mexicanas y se espera que su ejecución se complete en el primer semestre del 2003. El Grupo Financiero Santander Serfin es el tercer banco de México, y al cierre del tercer trimestre contaba con una cuota de mercado del 15%, con unos activos de 25.000 millones de dólares, 900 oficinas y 1.700 cajeros automáticos.
El objetivo del acuerdo, para el SCH es doble: por un lado, trabajar con los hispanos residentes en EE UU con familiares en México y, por otro, el negocio de las filiales mexicanas de empresas americanas. Por su parte, Bank of America persigue con la operación el liderazgo del mercado norteamericano por el que pugna con su rival Citigroup.
Desde Estados Unidos se realizan envíos anuales por valor de 10.000 millones de dólares en remesas de trabajadores. Según los cálculos del banco español, este negocio genera 1.000 millones en comisiones y aspiran a controlar el 15%. Bancomer, uno de sus principales competidores, gestionado por el BBVA, ha volcado parte de su estrategia en estos envíos.
Por otro lado, el SCH quiere incrementar su cartera de empresas con las 5.000 pymes y grandes empresas que son filiales de corporaciones americanas. Además, la venta de parte del capital de la filial mexicana supone que el SCH rebaja en un 25% los activos que tenía en México, algo que la entidad considera favorable de cara a los analistas y los mercados porque supone un descenso de las inversiones en zonas de riesgo.
Por contra, para el Bank of America la rentabilidad de la operación viene porque ingresarán el 100% de la comisión en origen de las transacciones e, indirectamente, el 25% de la comisión generada en destino, ya que controlan este porcentaje en el capital del Santander Serfin. El Bank of America tiene una importante red de oficinas en los Estados americanos donde viven el 75% de los hispanos. Ahora la población hispana de EE UU son 36 millones.
Acuerdo de tres años
El acuerdo prevé que Bank of America mantenga su participación al menos durante tres años. Después de este periodo, podrá usar varios mecanismos de liquidez, como la admisión de su participación a cotización en Bolsa. "Pensamos que la situación se ha estabilizado mucho en México", reconoció el presidente y consejero delegado de de Bank of America, Kenneth Lewis. Lewis subrayó que el acuerdo es un trato puntual que sólo concierne México.
Lewis también señaló que "la población mexicana-estadounidense es el segmento del mercado que más rápidamente está creciendo en EE UU y en la mayoría de nuestros mercados principales", lo que explica las ventajas de su entrada en Serfin. Las previsiones del Bank of America es que esta operación aumente el beneficio por acción en unos 4 centavos de dólar en el 2003, cuando sea efectivo el acuerdo.
Como contraparte del acuerdo, el SCH anunció que "no tiene intención de comprar un banco en EE UU en el futuro", según Botín. "Es una forma de entrar en el mercado estadounidense e hispano sin tener que comprar un banco", dijo un portavoz del SCH, "y una manera de aprovechar el mercado fronterizo, aunque esto no implica un cambio de estrategia en Latinoamérica".
Las plusvalías obtenidas con la operación, asesorada por Golman Sachs, reforzarán el ratio BIS de solvencia del SCH, que ahora se sitúa en el 13% tras la venta del 3% de Royal Bank of Scotland, el pasado noviembre, y la reciente colocación en Bolsa de su filial, Banesto. La operación mexicana supondrá un incremento del 1,3 puntos en el ratio BIS y de 0,8 puntos en el core capital, el capital de máxima calidad, según cálculos de la entidad.
"Estamos completamente satisfechos con nuestro nivel de solvencia. Tenemos el segundo ratio BIS más alto de Europa", afirmó Botín. "Quiero que quede claro: nuestra operación no tiene nada que ver con conseguir más capital, sino generar más negocio en México".
El SCH tardará seis meses en concluir su proceso de integración de sucursales entre el Santander Mexicano y el Serfin y afirmó ayer que el nuevo trato no debería traer nuevos cambios ni despidos.
El Santander Serfín es el tercer banco de México, con una cuota de mercado del 15%. Con esta operación incrementará la compentencia con Bancomer, controlado en un 55% por el BBVA, que tiene el 27% del mercado; con Banamex, recientemente adquirido en un 100% por Citigroup y con una cuota del 25%; Banorte, que tiene el 8%, y Bital, del que se ha salido el SCH para dejarlo en manos de HSBC, y que tiene el 7% de cuota.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de diciembre de 2002