No se vislumbra en el Parlamento un horizonte de entendimiento entre el Gobierno y la izquierda a propósito de la catástrofe del Prestige. El presidente del Gobierno, José María Aznar, proclamó ayer que el líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, llevará "toda su vida la mancha de la insolidaridad, la demagogia y el oportunismo". Zapatero se revolvió para espetarle que "la mayor deslealtad de un Gobierno es la mentira y abandonar a los ciudadanos". Como ejemplo de esas mentiras, dijo que el Ejecutivo calificó las fugas de fuel del Prestige de "hilitos , y han sido unos hilitos de 125 toneladas al día".
El Gobierno sólo ve deslealtad en la acción del PSOE y le acusa de no tener criterio ni ideas sobre qué hacer. Los socialistas, sin éxito, recuerdan su paquete de iniciativas desde que empezó la crisis y se "alegran" de que el Gobierno las vaya poniendo en práctica. Gaspar Llamazares (IU) sentencia que la "ausencia de Estado y de Gobierno" movilizó a la sociedad civil, y se ha producido una crisis de representación democrática.
Aznar aseguró que le hubiera gustado que su Gobierno "hubiera sido más rápido y más eficaz, pero también que no hubiera habido ese accidente". Nada dijo respecto a la carta que le han enviado los portavoces parlamentarios para mantener una reunión. Por el contrario, fue muy duro en sus respuestas, pero bastante más con Zapatero que con Llamazares.
"La batalla contra el fuel la vamos ganando palmo a palmo y día a día con el esfuerzo de todos. Pero hay manchas peores que son las de la insolidaridad, la demagogia y el oportunismo que usted llevará en su currículum para toda su vida". Ésta fue la respuesta de Aznar a los requerimientos de Zapatero para que, después de "tantos fallos", cambie el rumbo, envíe más Ejercito, proteja las Rías Bajas, pida más ayuda internacional y reúna a los partidos. El Gobierno considera que todo eso ya está hecho, pero Zapatero apostilló: "Ahora llámeme lo que quiera, pero, por favor, recupere la dignidad del Estado, si es que puede". El líder socialista dio por sentado que Aznar le iba a llamar desleal y no se equivocó. "Señor Aznar, en democracia la mayor deslealtad es el engaño a los ciudadanos, la mentira hace tanto daño como la marea negra; y también el abandono de los ciudadanos". El presidente le contestó que el PSOE "sólo revuelve en la arena y en el mar para conseguir votos", lo que enfrentó a la "solidaridad y el apoyo de tantos voluntarios".
Fue el socialista Ramón Jáuregui quien defendió con ardor el derecho y el deber de la oposición de censurar en la sede de la soberanía popular "las negligencias" del Gobierno. No fue correcto, a su juicio, que varios ministros, el presidente de la Xunta y dos consejeros gallegos estuvieran de caza. "Millones de españoles quieren escuchar esta censura, por eso le pido que diga si hubo o no negligencia". "Ustedes han sido desleales", le replicó el Gobierno.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de diciembre de 2002