España protagonizó una gran primera parte. Atacó con solvencia el 3-2-1 de Croacia y cabe destacar el trabajo de los lanzamientos de Entrerrìos en rectificado y sus fintas en el uno contra uno. Croacia cambió en el segundo periodo su defensa: pasó de un 3-2-1 a 6-0. Fue decisivo. Descolocó al equipo español, que ya no jugó tan fácil contra esa defensa. Además llegó una exclusión de dos minutos y Croacia retornó a su primer sistema defensivo, lo que influyó para que el equipo de Argilés perdiera balones que facilitaron contraataques muy cómodos de los rivales.
En ese periodo, el resultado fue de 8-1 a favor de Croacia y, a partir de ese momento, el partido ya fue otro. Los croatas, de todos modos, pese a tener la victoria en sus manos a falta de dos minutos, con tres goles de ventaja, perdieron dos balones fáciles y sufrieron una exclusión, lo que supo aprovechar España y plantarse en la prórroga.
MÁS INFORMACIÓN
En ese momento pensé que España, moralmente, iba a empezar la prórroga muy fuerte y a decantar el partido a su favor. Pero entonces apareció Goluza, que jugó como no le le visto desde hace mucho tiempo. Ha sido el que ha mantenido a su equipo en el partido, de la misma manera que Masip ha colocó a España con posibilidades de llevarse el triunfo. Como normalmente se dice, se echó el equipo a la espalda y estuvo a punto de ganar él el encuentro. En este cara y cruz, que son las prórrogas, al final le ha salido la cara a Croacia. Ha sido una lástima porque España tuvo momentos en que tocó el éxito con la mano. La clave del partido fue que España no supo rematar cuando se adelantó en el marcador con seis tantos. No supo jugar cuando disfrutó de esa ventaja.
Ahora sólamente nos cabe la medalla de la consolación, la de bronce. Lo más importante para España es rehacerse del desgaste físico y sicológico que supone jugar nada menos 80 minutos de partido. Como detalle, ayer Croacia cambió en cuatro ocasiones de portero, mientras la selección española mantuvo durante todo el encuentro al mismo guardameta.
Hoy, con la medalla de bronce en juego, España se encuentra con Francia que ha demostrado ser un claro aspirante para ganar el campeonato. Veo el tercer puesto más dificil que el primero de haber disputado la final. España se enfrenta a una defensa que es la menos goleada del torneo. Francia bien ha podido estar en la final porque ha tenido suficientes opciones para ello. Además va a tener cuatro horas más de descanso que nosotros y no ha jugado tantos minutos como España. Lo más importante para hoy será saber atacar el 5-1 de Francia, la mejor defensa del campeonato.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de febrero de 2003