La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) revisó ayer a la baja la previsión de crecimiento de España para este año del 2,5% hasta el 2,1%. A pesar de ello, el Gobierno mantiene su proyección del 3%. La OCDE ha hecho tres advertencias clave a España: la primera es sobre el persistente diferencial de inflación con la zona euro, la segunda avisa sobre la necesidad de reformar el sistema de pensiones para evitar su colapso, y, por último, insiste en que aún hay sectores de la economía, como el energético, donde la competencia es escasa.
Es lo que tiene pertenecer al club de los países ricos. Las exigencias de superación nunca se rebajan. La OCDE rebajó la previsión de crecimiento de España para este año al 2,1%, casi un punto por debajo de la proyección que aún mantiene el Gobierno de José María Aznar. No obstante, la organización dio una de cal y otra de arena, porque aumentó su estimación de crecimiento para el próximo año en una décima, hasta el 3,1%.
España, según el informe publicado ayer por la OCDE, "no ha escapado a la desaceleración que la economía internacional sufre desde 2000, pero ha resistido a ella mejor que muchos países". Por ello, la organización espera una recuperación "moderada" en el segundo semestre de este año, "animada por las exportaciones y como consecuencia de la reciente apreciación del euro".
Pese a la reducción de la previsión de crecimiento respecto a la del Ejecutivo, el secretario de Estado de Economía, Luis de Guindos, reiteró ayer, durante la presentación del informe, que los datos del primer trimestre apuntan a un mantenimiento del crecimiento del 2%, por lo que el Ejecutivo esperará a la primavera para decidir si revisa el cuadro macroeconómico.
De Guindos valoró de forma "positiva" las consideraciones de la OCDE sobre la economía española, que indican que España crecerá nuevamente por encima de la media de la UE (prevista por debajo del 1%) y seguirá creando empleo. Sin embargo, mencionó que la OCDE sigue recomendando nuevas reformas para reducir el diferencial de inflación con la UE, aumentar la productividad, fomentar la vivienda en alquiler y afrontar el reto del sostenimiento de las finanzas públicas ante el envejecimiento de la población.
La OCDE hace una clara advertencia sobre el persistente diferencial de inflación de España con la zona euro, que califica de "preocupante", porque considera que puede erosionar la competitividad de la economía progresivamente. A pesar del aviso, la organización dice que el índice de precios podría caer por debajo del 3% en 2003 y ser inferior al 2,5% en 2004, siempre que los precios de importación se mantengan en niveles moderados.
Sobre la inflación, De Guindos señaló que el Ejecutivo español respalda la consideración de la OCDE sobre la reforma de la negociación colectiva porque considera que las cláusulas de revisión salarial "no tienen sentido" en el contexto actual, y advirtió del "impacto negativo" que la persistencia de estas cláusulas puede tener sobre la creación de empleo y la competitividad exterior. La OCDE considera que para reducir el diferencial de inflación se debe abordar la "rigidez" que afecta a los salarios y los precios, antes que adoptar una política presupuestaria "más estricta".
Además, la OCDE ha señalado que en política de defensa de la competencia es necesario acometer nuevos esfuerzos en el sector de la distribución, "propenso a las presiones inflacionistas", y en los sectores del gas y la electricidad, "donde el carácter altamente concentrado de la producción y la distribución de los productos energéticos ha generado algunos casos de comportamiento anticompetitivo".
El informe hace también especial mención a las "distorsiones" del mercado inmobiliario, y resalta el "agudo encarecimiento" del precio de la vivienda y la escasez de éstas para alquilar. Para eliminar estas distorsiones, propone la desaparición gradual de las deducciones fiscales por compra de vivienda, así como una gestión "transparente y más flexible" de la oferta de suelo edificable por parte de las comunidades y los ayuntamientos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de abril de 2003