El presidente del Gobierno, José María Aznar, respondió ayer a la petición de diálogo sobre el País Vasco que ha recibido de partidos políticos y distintos sectores sociales con una oferta urgente de pacto dirigida al PSOE para "construir una alternativa de libertad" contra el PNV y lograr la convocatoria de elecciones anticipadas. Aznar, que criticó lo que considera falta de definición de los socialistas sobre el conflicto, declaró que "es hora de tomar decisiones, y ahora son otros los que tienen que decidir, porque el tiempo se va a acabar".
Aznar, que ayer acudió a Luxemburgo para preparar la
próxima cumbre europea de Niza, reclamó del PSOE una
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respuesta rápida a su oferta. "No es bueno que estén
cambiando todos los días [de posición], ni que tengan
divergencias internas", declaró. José Luis Rodríguez
Zapatero, secretario general del PSOE, encajó la
iniciativa del presidente con buenas palabras, en la
medida en que facilita la apertura de un diálogo para
"llegar a un gran acuerdo" contra el terrorismo. El
documento aprobado por el Comité Ejecutivo Nacional del
PP para negociar un acuerdo con el PSOE recuerda que los
nacionalistas vascos están gobernando en minoría,
"aferrándose al poder gracias al pacto firmado en su día
con los cómplices de ETA". El texto pide el visto bueno
de los socialistas al siguiente interrogante: "¿Estamos
de acuerdo en que los nacionalismos vascos deben
responder con todas las consecuencias de sus acuerdos
con el secesionismo violento y la deslealtad que aún
mantienen al consenso institucional y estatutario?". El
PP también propone al PSOE un consenso para actuar
contra el terrorismo de forma conjunta en todas las
instituciones. Zapatero, que se comprometió a estudiar
esta oferta, respondió ayer al ministro del Interior,
Jaime Mayor Oreja, quien consideró la petición de
diálogo como una "trampa" del nacionalismo para aislar
al Gobierno. Zapatero replicó: "La trampa es que no haya
diálogo".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de mayo de 2003