"El último viaje que recuerdo fue con motivo de la boda de una prima hermana en Barcelona. Aprovechando el viaje en coche hice parada en el Oceanográfic de Valencia con mis hijos y mi mujer, en el viaje de ida. Eso fue en febrero, salimos un viernes por la mañana y comimos allí en el parque. Estaba todavía a medio hacer pero a mis niños les encantó y disfrutamos como enanos. Aparte, todos los viajes del partido me los pago yo, y los taxis también, que no son pocos".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de mayo de 2003