Año 1903. 1 de Julio. Son las tres de la tarde y 16 minutos. Está a punto de nacer una nueva carrera ciclista, organizada por Henri Desgrange: el Tour de Francia. Cerca de París, a las puertas del café "Le réveil matin", 60 aventureros -ciclistas amateurs, en su mayoría agricultores y herreros de profesión- aguardan tras la línea de salida que dé comienzo la primera etapa, entre París y Lyón. Les esperan nada menos que 467 kilómetros de sufrimiento a través de polvorientas rutas sin asfaltar. O pavimentadas con un incomodísimo pavés, en el mejor de los casos. Entre los participantes está Maurice Garin quien, 17 horas después (¡a la mañana del día siguiente!) gana la etapa. Y eso, a la nada desdeñable velocidad media de 27 kilómetros a la hora.
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Al final de las 6 etapas (2.428 kilómetros en total) de que constaba esta primera edición del Tour, sólo 21 héroes consiguen llegar a París. Maurice Garin también gana la clasificación general. Tarda unas 94 horas, a una velocidad media de casi 26 kilómetros a la hora. Al segundo clasificado le saca una ventaja de unas 3 horas. Y al último, de 65 horas...
En aquellos momentos nacía la leyenda del Tour. Una leyenda que no ha cesado de crecer a lo largo de sus 100 años de historia. Desde sus inicios, allá por la era de la segunda revolución industrial, hasta los tiempos actuales, los del Internet y la globalización. Claro que los primeros participantes del Tour eran más aventureros que deportistas profesionales. Como el propio Garin, deshollinador de profesión. Y ciclista por devoción, en los ratos libres que le dejaba su trabajo. En cambio, seguro que el vencedor del Tour del centenario será un auténtico profesional del deporte. Un hombre con una herencia genética privilegiada y que ha sido capaz de emerger de un riguroso proceso de selección natural como es la alta competición para imponerse en el Tour del centenario. Un deportista que vive once meses del año pensando sólo en el Tour. En rendir al 100% durante el mes de julio.
Desde su nacimiento en 1903 hasta la edición del año pasado, en promedio cada Tour ha recorrido unos 4.339 kilómetros. Los recorridos más cortos fueron los de los dos primeros años (2.428 km) y el más largo el de 1926 (5.745 km), el llamado "Tour de la souffrance" ("Tour del sufrimiento"). Y aunque los recorridos han variado bastante a lo largo del tiempo, desde los años veinte la tendencia es a la disminución del número de kilómetros.
La historia del Tour se puede dividir en períodos de unos 10 ó 20 años cada uno. En los próximos días analizaremos en detalle los hechos que han marcado cada uno de esos maravillosos períodos: las grandes hazañas, las anécdotas, y los descubrimientos científicos (en materia de nutrición deportiva, ciencia del entrenamiento, etc.) que han marcado, al menos en parte, la historia de esta carrera.
Alejandro Lucía es profesor de la Universidad Europea de Madrid.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de julio de 2003