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CRISIS EN LA COMUNIDAD DE MADRID

El PP no logra que Benedicto vincule la crisis con disputas en la FSM

Enrique Benedicto frustró los intentos del PP de asociar la crisis que vive la Asamblea de Madrid con luchas internas entre las familias de la Federación Socialista Madrileña (FSM), a pesar de que los populares lo intentaron a lo largo de un agotador interrogatorio que concluyó la pasada medianoche después de más de doce horas.

El socialista, Modesto Nolla, calificó de "indignidad" la actitud del PP, que hostigó al compareciente hasta la extenuación con una repetitiva batería de preguntas y la atribuyó a una "venganza" por el mal papel que hizo su secretario regional, Ricardo Romero de Tejada.

El economista y esposo de la portavoz adjunta del PSOE en la Asamblea de Madrid, Ruth Porta, aseguró ante la comisión de investigación que nunca tuvo ningún enfrentamiento político con los concejales del Ayuntamiento de Collado Villalba (Madrid), pertenecientes a la corriente de los Renovadores por la Base. Tamayo situó en esta confrontación el origen de los problemas de la FSM que desembocaron en su espantada del 10 de junio junto con María Teresa Sáez.

El portavoz del PP, Antonio Beteta, centró parte del interrogatorio en intentar demostrar la teoría de Tamayo. "Usted tiene mucho que ver con la ausencia de Tamayo y Sáez", le dijo Beteta a Benedicto. Éste respondió asegurando que el grupo socialista de Collado Villalba, en cuyo ayuntamiento Benedicto trabajó como asesor, era "bastante homogéneo".

Beteta le acusó de violar la ley de incompatibilidades, al adjudicar en 2001 un contrato de recogida de basuras en Collado Villalba a FCC. Esta empresa participaba entonces en Indorrenta, una sociedad de la Fundación Hogar del Empleado, en la que trabajaba Benedicto. Éste respondió que nunca formó parte del consejo de administración de FCC y que entonces esta compañía ya no tenía participación en Indorrenta.

"Mero impulso ético"

Respecto al informe que Benedicto remitió en noviembre de 2002 a la comisión de ética del PSOE en el que informaba de los intereses empresariales del líder de los Renovadores por la Base, José Luis Balbás, y de Tamayo, Benedicto afirmó que lo hizo "por un mero impulso ético" y no por una supuesta venganza.

También le pregunto por la subasta, en 2001, de un terreno en Humanes a la que concurrió Indorrenta y que fue adjudicada a otra empresa. Tras esta adjudicación, el alcalde, Adolfo Álvarez Sojo, fue expulsado del PSOE por mantener un "comportamiento incompatible con la militancia socialista", ya que participó en una pelea en la que resultaron heridos dos jóvenes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de agosto de 2003