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Fomento admite que aún no ha construido las galerías de evacuación del túnel del AVE

El rescate de los 34 obreros se retrasó por el descarrilamiento de un tren en el primer intento

El ministro de Fomento, Francisco Álvarez Cascos, reconoció ayer que aún no se han construido las galerías de evacuación que, según el proyecto, deben conectar cada 250 metros los dos túneles de la línea de alta velocidad Madrid-Valladolid, bajo la sierra de Guadarrama, a pesar de que ya se han perforado cuatro kilómetros. Los túneles hubieran facilitado el rescate de los 34 obreros que quedaron atrapados el miércoles durante cinco horas por un incendio. El ministro prometió que se abrirán de inmediato, antes de avanzar más en el túnel. Los sindicatos achacan el fallo a las "prisas" por acabar la obra.

Los obreros estuvieron muy cerca de ser rescatados a las 18.00 horas -al final tuvieron que esperar hasta las 20.00-, pero la máquina que entró a buscarlos, idéntica a la que se había incendiado a 800 metros de la boca del túnel, descarriló, y tuvo que ser abandonada para introducir una tercera, que finalmente logró el objetivo y sacó a obreros y bomberos.

Álvarez-Cascos se congratuló ayer, tras una visita a la zona, de que hubiera funcionado "adecuadamente" lo básico del plan de seguridad. "A pesar de la gravedad, el incidente se resolvió con eficacia", explicó el ministro. Además, destacó que el Gestor de Infraestructuras Ferroviarias (GIF) tiene mejores niveles de siniestralidad que el conjunto del sector de la construcción. Estos últimos índices están entre los más altos de Europa.

"Tiene usted razón", dijo Álvarez-Cascos cuando un periodista le expuso la carencia de las galerías de interconexión cada 250 metros, como figura en el proyecto. En su exposición inicial, el ministro no había citado este fallo. Luego añadió: "Deben y serán construidas y acometidas con carácter inmediato, sea cual sea la interferencia que planteen sobre el funcionamiento ordinario del ritmo continuo de las tuneladoras".

El motivo alegado por el ministro para no construir estas galerías, que habrían convertido el rescate en algo muy sencillo y casi inmediato, es que se necesita el empleo de explosivos. Y eso interrumpe temporalmente las obras de perforación.

Los dos mayores sindicatos, UGT y CC OO, que hoy se reunirán con Fomento y el GIF para analizar el accidente, achacaron la ausencia de estas galerías a las "prisas" del Gobierno por finalizar cuanto antes los dos túneles principales. Víctor García, responsable de Salud Laboral de CC OO Madrid, y Fernando Fernández Arroyo, de UGT, se mostraron muy preocupados porque la decisión de no abrir esas galerías "podría haber provocado una tragedia" si el humo se hubiera expandido hasta donde estaban los trabajadores.

Tanto del relato del ministro como de la versión de los bomberos segovianos se desprende que a las 15.00 horas se produjo un incendio grave -cuyo origen se desconoce aunque podría ser en el alternador o en el cuadro de mando- en la locomotora de transporte de material y personal, que volvía vacía, sólo con el conductor, a unos 800 metros de la boca del túnel. La emergencia provocó que los 34 trabajadores se agruparan al final, junto a la tuneladora, a unos 3.900 metros, quedando unos 3.100 metros de "colchón" de aire, suficiente para poder respirar.

A las 16.30 entró una locomotora con dos vagones de servicio, con una dotación de dos maquinistas y cuatro bomberos, para evaluar el incendio y medir la temperatura y el grado de toxicidad del ambiente. A las 17.20, después de salir el anterior convoy, entró otro con los mismos maquinistas y tres bomberos para apagar el incendio y despejar la vía, impidiendo también que ardiera un bidón con 600 litros de fuel-oil. El fuego quedó apagado a las 17.45.

La locomotora y los dos vagones que realizaron la segunda entrada, con una capacidad para 44 personas, continuaron hasta el fondo, donde estaban los 34 trabajadores, a las 18.00 horas. Los recogieron, y cuando apenas habían discurrido 900 metros en viaje de regreso, en el kilómetro 2,880, se soltó la pieza de enganche entre vagones, lo que provocó el descarrilamiento del primer vagón. Aunque bomberos y trabajadores intentaron colocarlo de nuevo en la vía, a las 19.00 horas partió un tercer tren para recoger a los operarios, con dos maquinistas y cinco bomberos, junto al jefe del túnel y varias bombonas de oxígeno. Este convoy salió por la boca a las 20.04.

En cuanto al origen del incendio, Álvarez-Cascos explicó que se está estudiando si ha sido coyuntural o el problema puede afectar a las 12 máquinas similares, compradas hace seis meses, distribuidas en las cuatro bocas. Por el momento, la locomotora incendiada no ha sido retirada. Se quedará allí hasta que los bomberos comprueben si se ha renovado bien el aire. Para lograrlo se han perforado unas chimeneas de ventilación, una alternativa que se planteó también a la hora del rescate, con el fin de introducir un tubo de ventilación, pero que no hizo falta emplear.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de agosto de 2003