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Entrevista:JUAN CARLOS NAVARRO | Alero del Barcelona y de la selección española | BALONCESTO | Campeonato de Europa

"Le echamos algo de cara"

Audacia, calidad, inteligencia, picardía y decisión son las virtudes que han llevado a Juan Carlos Navarro (Sant Feliu de Llobregat, Barcelona; 13 de junio de 1980; 1,91 metros y 77 kilos) a una importante cuota de liderazgo en la selección española de baloncesto, cuartofinalista en el Campeonato de Europa, a pesar de la presencia del indiscutible Pau Gasol. En la primera fase, el alero ha logrado un promedio de 16,7 puntos por partido y se ha consolidado como una pieza fundamental, especialmente en los momentos decisivos.

Pregunta. ¿Confirmadas las expectativas?

Respuesta. Hemos conseguido lo que buscábamos: ser los primeros del Grupo C. Hemos jugado un baloncesto muy bueno y sabido sufrir en los momentos difíciles. Hay que seguir muy concentrados en los tres días en los que no tenemos que jugar [hasta el jueves], continuar entrenándonos bien e ir muy fuertes al siguiente cruce.

"En la trifulca con los serbios pasé miedo; Drobnjak levantó la mano, pero me vio enclenque"

"Lo primero es divertirse. Yo me lo paso muy bien cuando estoy jugando un partido"

P. Da la sensación de que han alcanzado un magnífico estado de forma y un buen funcionamiento como equipo.

R. Nos encontramos muy a gusto. Hay buen feeling [sensaciones]. Sabemos que podemos ganar a cualquiera, pero vamos a respetar a todos. Eso es primordial.

P. Evitan hacer cálculos, pero el camino es propicio.

R. Si es así se debe a que nos lo hemos ganado. Pero no somos amigos de las cábalas. Por ejemplo, antes del partido contra Serbia, no hicimos cuentas sobre cuál era el margen de puntos por el que podíamos perder [9] y, aun así, acabar los primeros del grupo.

P. Tras ese durísimo encuentro, dijo que se había divertido mucho. ¿Se lo pasa bien en todos?

R. Lo primero es divertirse.

P. Otros deportistas hacen constante referencia al sufrimiento.

R. Hay momentos con más tensión que otros, pero yo me lo paso muy bien jugando.

P. En las contiendas difíciles es en las que más le va la marcha.

R. Me gusta jugar partidos igualados. En el caso de Serbia había una motivación extra: es la campeona del mundo.

P. ¿Le gusta que los partidos sean duros?

R. En un choque muy físico, tengo las de perder. Eso me motiva todavía más. Tres jugadores de Serbia están en la NBA y Jaric empezó diciendo que él está en los Clippers [de Los Ángeles]... Todo suma. Cuanto mejor sea el rival, más te motiva. Si te ponen delante a Jordan, ¿no te va a gustar?

P. Hubo mucho pique.

R. Un poco con la trifulca.

P. Antes eran los serbios los que sacaban de quicio a sus rivales. Ahora parece que son ustedes.

R. Sí, esta vez salimos ganando nosotros. Lo que pasa es que yo pasé un poco de miedo en la trifulca. Fui a separar a Drobnjak [2,11 metros y 123 kilos] y me levantó la mano. No sé si porque vio que soy algo enclenque, no me hizo nada.

P. ¿Ve al equipo mejor que en la Copa del Mundo de 2002?

R. Estamos mejor porque tenemos más experiencia. Además, la incorporación de Alberto Herreros nos da mucha garantía. Tiene experiencia, va a salir los minutos que sean sin quejarse y siempre va a dar el máximo. Es nuestro capitán y todos estamos con él.

P. Gasol también está mejor.

R. Sí, porque entonces tuvo una lesión que no le permitió coger el ritmo. Ahora está muy bien.

P. ¿Más cómodo con él?

R. Es que abre mucho el campo. Cuando le pasas el balón dentro, tienen que hacer ayudas porque en el uno contra uno es imparable. Jugar con él te da ventajas.

P. ¿Ve cerca las semifinales?

R. Va a ser un partido difícil. No tiene que pesarnos la responsabilidad. Hemos de salir a ganar como sea. Lo conseguiremos.

P. No les ha temblado la mano nunca, pero en la cita del año pasado, en Indianápolis, cayeron, ante Alemania, en los cuartos.

R. También teníamos muchas aspiraciones de llegar a las semifinales. Veíamos el triunfo cerca y se nos fue. Tenemos un equipo bastante capacitado, pero insisto en lo de salir muy concentrados.

P. Su generación no tiene tantos complejos porque han ganado muchos títulos.

R. Es verdad. Ganamos más que perdemos. En los partidos igualados le echamos algo de cara.

P. Gasol lamenta continuar con la duda de si su talento asombraría en la NBA. ¿Qué le responde?

R. Que nunca es tarde. Es una puerta que no se cierra. He firmado por otras cuatro temporadas con el Barcelona, en el que me encuentro muy a gusto. Además, quiero ser un jugador aún más importante en Europa. Cuando acabe el contrato, Dios dirá.

P. Gasol y usted son íntimos amigos y están siempre juntos. ¿Evitan hablar de baloncesto?

R. Es de lo que menos hablamos. Estamos juntos en la habitación, pero siempre hay más gente. Es como un centro de reuniones. Hablamos de casi todo lo demás.

P. Él le ha comparado con Hamilton, de los Pistons de Detroit, que tiene 25 años, mide dos metros y pesa 88 kilos. ¿Con quién le compararía usted a él?

R. Lo ha hecho por el físico. No somos del todo buenos físicamente, pero salimos adelante por la rapidez. Pau es especial. No le comparo con nadie y él tampoco se quiere comparar con nadie.

P. Durante la concentración previa llegaron tarde a un par de citas. ¿Adicción al sueño?

R. A veces no llegamos tarde por dormirnos, sino por estar viendo la tele. Pau es muy tranquilo. A veces me pone nervioso.

P. Le pidieron perdón al seleccionador, Moncho López, apareciendo en una cena en calzoncillos y con una sábana a modo de túnica. ¿Les funcionó el truco?

R. Funcionó y nos reímos, que era de lo que se trataba.

P. ¿Es cierto que se equivocó un día de zapatillas y apareció en el entrenamiento con las de Gasol?

R. Las llevaba en la mano. No me fijé. Son el mismo modelo. Las suyas, un poco más grandes.

P. ¿Un poco? ¿Su número?

R. Un 46. Y él, un 51 o así. Es la consecuencia de tanto viaje. de estar un día aquí y otro allí.

P. Si ganasen el Europeo, sería un año redondo para usted, que con el Barça ganó la Euroliga, la Liga ACB y la Copa.

R. Sería un remate histórico. Pero eso aún queda un poco lejos. Tenemos que centrarnos en los cuartos. Después, ya veremos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de septiembre de 2003