El candidato del PSOE a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Rafael Simancas, aseguró ayer durante el acto de arranque de la campaña electoral que su adversaria del PP, Esperanza Aguirre, "es la esperanza de los especuladores y no de los ciudadanos". Simancas criticó la negativa de Aguirre a participar en debates y afirmó que con esta postura la candidata popular sólo le hace daño a la democracia.
Simancas arrancó su campaña electoral en el invernadero de Arganzuela y señaló que le parece curioso que la candidata acepte posar para fotos conjuntas de los tres candidatos -con él y Fausto Fernández (IU)- y, sin embargo, ponga todo tipo de trabas y "pida a un representante de la coalición" cuando se trata de debatir. "La única explicación posible es que a Aguirre la dejan acudir solamente allí donde no tenga que hablar, así no puede meter la pata", ironizó el candidato socialista.
"No sólo aspiramos a ganar, también aspiramos a defender la democracia"
Para Rafael Simancas, esto es la "prueba más evidente de que Aguirre no hace más que plantear excusas para evitar un debate ante el que siente un auténtico pavor". Según Simancas, el miedo que tiene el PP al no dejar que su candidata se enfrente al resto de aspirantes es un terror "a no poder responder preguntas clave, a no poder defender lo indefendible, a que quedar en evidencia".
El candidato socialista insistió en su promesa de que si gana las elecciones llevará a cabo las reformas legales necesarias para que "ningún candidato pueda esconderse" de la ciudadanía evitando debatir. "Vamos a incluir en la Ley Electoral la obligación de que todos los candidatos con representación parlamentaria debatan en la televisión pública en al menos un debate", aseguró. Simancas también aludió a un ejemplar del Boletín Oficial de la Comunidad de Castilla-La Mancha que su presidente, José Bono, y compañero de partido le remitió recientemente. Simancas se sorprendió de que las primeras páginas de esta publicación oficial estuvieran ocupadas por las declaraciones de bienes tanto del propio Bono como de su mujer y así sucesivamente con todos los cargos públicos de la Administración castellano-manchega. Simancas se comprometió a hacer lo mismo si llega a convertirse en presidente de la Comunidad de Madrid. "Nadie más va a poder esconder sus palacetes, sus cortijos, sus fincas a los ojos de los ciudadanos. Los ciudadanos tienen derecho a saber si sus representantes tienen intereses espúreos", señaló.
El cabeza de lista en estas elecciones, así como la ex portavoz adjunta del PSOE en la Asamblea de Madrid, Ruth Porta, hicieron públicos sus bienes ante la prensa durante la pasada crisis creada por la espantada de Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez.
El PSOE pide a Esperanza Aguirre que haga lo mismo. "De qué tiene miedo", señalan varios miembros de la candidatura de Simancas. "La mía ya está publicada. Y la de mi mujer, hasta la Play Station de mi hijo", aseguró Simancas.
El candidato socialista quiso mandar un mensaje muy claro a los ciudadanos de Madrid en el comienzo de la segunda campaña electoral del año en Madrid para unas elecciones autonómicas: "El PP nos ha hecho de todo. Nos han insultado, nos han injuriado, nos han intentado humillar, desmotivar... Y aquí estamos, en plena disposición de dar esta batalla y en plena disposición de ganarla". Además, el candidato socialista calificó esta campaña como "la madre de todas las campañas" pues, a su juicio, "en esta campaña no sólo aspiramos a ganar unas elecciones, también aspiramos a defender la democracia". Para lograrlo, el candidato insistió en la necesidad de encaminar una serie de reformas para evitar que cosas como las que ocurrieron el pasado 10 de junio vuelvan a repetirse. "La reforma del reglamento de la Cámara a la que el PP se ha negado sistemáticamente y abrir las comisiones de urbanismo para que sean públicas".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de octubre de 2003