El PP celebró ayer su triunfo en Madrid con la habitual escena del balcón, en la sede madrileña de Génova, 13. Con el 100% de los votos escrutados, vio confirmados los 57 escaños. Conseguía así dos más que hace cinco meses. Al balcón salieron muchos, los primeros, Esperanza Aguirre y Mariano Rajoy, secretario general del partido. No estuvo entre ellos José María Aznar, que siguió el escrutinio desde La Moncloa para dejar el papel estelar a su sucesor. La inmediatez con la que los populares anunciaron su triunfo, justo a las ocho de la tarde, segundos después de que se hicieran públicos los sondeos, fue la más clara muestra de la convicción que mantenían de que iban a lograr la mayoría absoluta. Pero después llegaron los nervios.
La sede central del PP pasó de la euforia al nerviosismo y a la satisfacción por el éxito
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A las 22.50 horas, Alberto Ruiz -Gallardón, alcalde de Madrid y presidente de la comunidad autónoma en funciones, dio la noticia. El PP lograba 56 escaños, el PSOE quedaba con 46 e IU con nueve. Después, los populares arañaron a los socialistas uno más. Es decir, el PP logró dos diputados más que en mayo, los mismos que perdió el PSOE. IU se mantuvo en sus nueve. En porcentaje el PP avanzó casi dos puntos, pero perdió casi 100.000 votos. En todo caso, el 48,5% que cosechó ayer Esperanza Aguirre es inferior al porcentaje del PP en 1999 y 1995.
El balcón de la sede del PP esperaba desde las siete de la tarde la noticia. Y cuando se hizo pública, los militantes agolpados en la calle vociferaron: "¡Simancas, jódete, Madrid es del PP!". Pero le había costado llegar a serlo. Después, Aguirre y Rajoy -flanqueados por Rodrigo Rato, Javier Arenas, Jaime Mayor Oreja, Alberto Ruiz-Gallardón, Pío García Escudero, Ana Mato y Rafael Hernando- prometieron, como suele ser habitual, centrismo y moderación.
La candidata Aguirre, tras dar las gracias, hizo su interpretación del resultado: "El PP ha vuelto a ganar las elecciones y esta vez hemos conseguido más apoyos y más escaños".
Jaleada a los gritos de "¡presidenta!, ¡presidenta!", Aguirre dio las gracias a los que le votaron y a los que no. Y aseguró que el PP es "un partido centrado, moderado y tolerante, que va a gobernar para todos los madrileños".
Rajoy, que arranca con esta victoria su carrera para las elecciones generales de marzo, también se dirigió a los suyos, que no olvidaron llamarle "presidente". Aseguró que el PP quería "un gobierno estable, porque eso es bueno para Madrid y para España", y prometió ponerse, "desde ya, a trabajar". "Nos han elegido para trabajar y sólo así nos ganaremos la confianza de los madrileños y de toda España", proclamó. En la calle, medio millar de entusiastas agitaban banderas y le pronosticaban, con cinco meses de antelación, que será el próximo jefe del Gobierno.
La noche fue larga, pero la parafernalia montada en las cuatro esquinas de la calle Génova, frente a la sede popular, con música atronadora desde las siete de la tarde, pretendía celebrar un triunfo que al final no fue espectacular, aunque sí sólido.
Entre las nueve y las 11 de la noche, antes de que el silencio se adueñara de la sede del PP, se habían producido muestras de optimismo contenido. La primera la dio el presidente regional del partido, Pío García Escudero, justo después de que las televisiones informaran que sus sondeos predecían entre 57 y 58 escaños para el PP.
Tanto Ruiz-Gallardón como García Escudero agradecieron a los madrileños la participación. Fue del 64% y superó la de las dos convocatorias con menor movilización ciudadana. En 1999 votó el 60,88%, y en 1991, sólo un 58,8%. Pero también fue claramente inferior al casi 70% alcanzado el 25 de mayo pasado.
"Es una participación muy aceptable, que demuestra la madurez de los madrileños y su compromiso democrático con la comunidad autónoma de Madrid", dijo García Escudero.
Pero ayer los populares querían celebrar la victoria. Se puso de manifiesto desde primera hora por la abundancia de cargos que se dieron cita en la sede para acompañar a la candidata, Esperanza Aguirre, y al nuevo líder, Mariano Rajoy.
Fueron llegando los vicesecretarios Rodrigo Rato, Javier Arenas y Jaime Mayor Oreja.También se vio por allí al secretario general de Madrid, Ricardo Romero de Tejada, el gran ausente de la campaña electoral. También estuvieron desde el principio los cuatro coordinadores, Ana Mato, Gabriel Elorriaga, Rafael Hernando y Eugenio Nasarre; los ministros Eduardo Zaplana, Ángel Acebes, Ana Pastor, Pilar del Castillo, Elvira Rodríguez, Federico Trillo y Julia García Valdecasas, y la vicepresidenta de la Comisión Europea, Loyola de Palacio.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de octubre de 2003