El partido de Eduardo Tamayo, el desertor socialista que forzó la repetición de las elecciones en la Comunidad de Madrid, obtuvo ayer algo más de seis mil votos y no logró ni un solo escaño en la Asamblea. Tamayo, que fue abucheado e insultado cuando fue a votar al instituto Fortuny, en el distrito de Chamberí, creó junto a su compañera de fuga María Teresa Sáez un partido, llamado Nuevo Socialismo, para acudir a los comicios con el lema "Honradez probada". Con el cien por cien escrutado, dicho partido había recibido 6.221 votos (0,23%).
Tamayo y Sáez fueron expulsados del PSOE tras ausentarse del pleno de la Asamblea en el que debía elegirse al presidente de la Cámara regional. La espantada del pasado 10 de junio quitó el poder a la alianza entre socialistas e Izquierda Unida y marcó el inicio de la crisis desencadenada en la Comunidad de Madrid. Las votaciones de ayer, repetición de las del 25 de mayo, son la consecuencia de aquella deserción.
Los tránsfugas decidieron crear Nuevo Socialismo para concurrir a los comicios. La campaña electoral, en la que han declarado unos gastos de 108.000 euros, ha sido sufragada en un 60% con el dinero que les correspondió como miembros del Grupo Mixto de la Asamblea, en el que se integraron al negarse a devolver su escaño al PSOE.
Sin embargo, Tamayo y su compañera han perdido sus escaños al recibir sólo un 0,23% de apoyo del electorado cuando ya se había escrutado el cien por cien de los sufragios válidos.
Por la mañana, el diputado desertor del PSOE tuvo que oír a pie de urna todo tipo de insultos, algunos de ellos proferidos incluso por interventores socialistas, cuando acudió a su colegio electoral. Tamayo tenía previsto votar a una hora pero la cambió "por motivos de seguridad", según indicaron fuentes de su partido.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de octubre de 2003