El consejero de Pesca de la Xunta de Galicia, Enrique López Veiga, defendió ayer la decisión de alejar al Prestige mar adentro, porque "así les tocó un poco a todos" la contaminación vertida por el petrolero, en lugar de concentrarse en una sola zona. "Si el barco se hubiese partido en la costa, yo digo y mantengo que la catástrofe hubiese sido muchísimo mayor", sostuvo el consejero en presencia del ministro de Agricultura y Pesca, Miguel Arias Cañete, con quien hizo balance en Santiago de Compostela de las medidas adoptadas para hacer frente al desastre ecológico, del que se cumple un año el jueves.
"No nos arrepentimos de nada", proclamaron casi al unísono el ministro y el consejero cuando los periodistas les preguntaron si hubiesen actuado de otro modo tras conocer las consecuencias de la decisión de alejar el Prestige. Arias Cañete y López Veiga destacaron que la pesca y el consumo de productos del mar se han recuperado "razonablemente".
López Veiga, a quien el PSOE exigió de inmediato que pida disculpas por sus declaraciones, arremetió contra los que "tienen toda la cara dura" de defender que se debía haber dado abrigo al buque en alguna ría. "Sigo esperando que me digan dónde", sentenció.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de noviembre de 2003