El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, cedió ayer a las presiones del secretario general del PP, Mariano Rajoy, y dio marcha atrás en su decisión de gravar los pisos vacíos con una subida del 50% en el impuesto de bienes inmuebles (IBI). Ruiz-Gallardón explicó que su cambio de criterio había llegado tras hablar con Rajoy el fin de semana. "He tenido una importante conversación [con el secretario general del PP]. No quiero que ninguna medida de mi equipo pueda entenderse en confrontación con mi partido", afirmó el alcalde para justificar la retirada de una medida que pretendía potenciar el mercado de pisos de alquiler. La coordinadora de Organización del PP, Ana Mato, afirmó que Rajoy y el partido están "muy satisfechos" por la decisión del alcalde de Madrid.
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* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de noviembre de 2003