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LOS PROBLEMAS DE LA SANIDAD MADRILEÑA

Fausto Fernández: "La sanidad estará peor dentro de dos años"

El portavoz de Izquierda Unida (IU) en la Asamblea de Madrid, Fausto Fernández, aseguró ayer que si el lehendakari Juan José Ibarretxe, o el secretario general de Esquerra Republicana de Cataluña (ERC), Josep Lluis Carod-Rovira, hubieran hecho las declaraciones que hizo la presidenta regional, Esperanza Aguirre, para computar en las listas de espera únicamente a los madrileños, "estaríamos mañana con titulares en los periódicos sobre que nos quieren romper España por donde más nos duele, que es por la atención sanitaria".

Fernández señaló que las declaraciones de Aguirre para no contabilizar a los ciudadanos que no sean madrileños en su compromiso electoral de reducción de las listas de espera en dos años "son igual de infumables e impresentables, las diga Esperanza Aguirre o las diga quien las diga". Se preguntó cómo puede compatibilizarse esta afirmación con la política territorial que defiende el PP en el conjunto del Estado. "Primero son los representantes de la unidad de España, y a la hora de administrar un servicio público tan necesario y primordial como el sanitario, esa unidad se rompe".

"En dos años, peor"

Finalmente, Fernández acusó a Aguirre de mentir sobre las listas de espera e intentar "preparar a los madrileños para lo que todos sabíamos, que la sanidad madrileña dentro de dos años estará todavía peor que lo que está hoy".

Por su parte, el portavoz del grupo parlamentario del PP, Antonio Beteta, mantuvo ayer su argumento de que sólo los madrileños tienen derecho a beneficiarse de las ventajas de la sanidad regional. "Lo que no puede ser es que con el dinero de nuestros impuestos tengamos que pagar a médicos privados, clínicas privadas y hospitales privados para reducir las listas de espera, y que se beneficien comunidades limítrofes, sin que ellos lo paguen", indicó el parlamentario.

Beteta ignoró reiteradamente en sus declaraciones que existe un fondo de cohesión, dotado en 2001 con 68 millones de euros en el caso de Madrid, para que las comunidades autónomas que atienden a pacientes de otras regiones sean compensadas económicamente. Beteta, en cambio, atacó con fuerza al portavoz socialista: "El señor Simancas ve negro su futuro político en la Comunidad de Madrid y se quiere preconizar como consejero de Sanidad en Castilla-La Mancha", sostuvo Beteta.

El portavoz del PP acusó a Simancas y al Gobierno de Castilla-La Mancha, presidido por el socialista José Bono, de querer incrementar las listas de espera de Madrid para perjudicar al Gobierno del PP y beneficiar al PSOE.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de marzo de 2004