Los científicos responsables de los vehículos que están explorando el suelo de Marte anunciaron ayer que uno de ellos, Opportunity, ha encontrado claros indicios de que hubo allí agua líquida en algún momento del pasado. Las rocas que el robot está analizando pudieron estar sumergidas en una zona inundada, un lago o un mar. "El agua líquida fluyó alguna vez por estas rocas; cambió su textura y cambió su química, y ahora hemos sido capaces de leer las pistas que dejó", afirmó Steve Squyres, investigador principal de la misión. Pero advirtió de que con el tipo de datos que proporcionan los instrumentos de los vehículos no se puede decir cuándo en el pasado fue Marte un mundo con mares y océanos, ni su extensión ni por cuánto tiempo.
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El objetivo de la misión de Spirit y Opportunity, (que llegaron a Marte el 4 y 25 de enero respectivamente) era averiguar si hubo agua en estado líquido en las latitudes ecuatoriales de Marte. Ahora, las estructuras microscópicas descubiertas allí, los análisis de composición química y los rasgos físicos observados en el entorno indican que así fue. Los científicos se preguntan incluso si el cráter donde cayó el Opportunity fue en algún momento un lago.
Squyres (de la Universidad de Cornell) explicó ayer, en una rueda de prensa transmitida por la televisión de la NASA en Internet y rodeada de gran expectación, las varias líneas analíticas de los datos que conducen a la conclusión del agua líquida. La primera prueba presentada son las extrañas bolitas que se empezaron a ver hace unos días en las imágenes enviadas por Opportunity, que está dentro de un cráter en la zona de Meridiani Planum.
Esas esférulas podrían tener origen volcánico, o incluso haberse formado por gotas solidificadas tras un impacto de un meteorito, pero los investigadores se inclinan por su formación como concreciones de minerales acumulados en las rocas por contacto con una solución acuosa. El hecho de que las esférulas no estén distribuidas en capas en las rocas, sino aleatoriamente, descarta las dos primeras posibilidades.
La segunda línea de pruebas aportadas, y Squire puntualizó que la combinación de todas ellas refuerza la conclusión preliminar del agua aunque "no podemos estar seguros", son las minúsculas marcas "tabulares, como huecos de forma laminada" en las rocas. Estas marcas tienen un tamaño de aproximadamente un centímetro de longitud por 0,25 centímetros de ancho y pocos milímetros de profundidad, y los geólogos las asocian en la Tierra a lugares donde se han formado cristales de sal en las rocas sumergidas en agua. Después, cuando los cristales desaparecen por erosión o porque se disuelven en agua menos salada, quedan estos pequeñas marcas.
Sales
La tercera prueba presentada y una de las más sólidas, es la composición de algunas rocas analizadas por este robot geólogo de campo: una alta concentración de sales de azufre. Squyre apuntó está línea ayer y luego se extendió en las explicaciones al respecto Benton Clark, de Lockheed Martin Space System. "Este elemento [el azufre] parece esta en forma de sales sulfatadas de magnesio o hierro. También se han encontrado elementos que pueden formar sales de cloruros y bromuros". También se han encontrado jarosita, un compuesto con azufre. Este tipo de rocas, en la tierra, se interpretan como formaciones en medios altamente alterados por el agua o supergidos.
James Garvin, recientemente nombrado responsable científico de los programas de la Luna y Marte de la NASA recordó que esta misión se había lanzado "para comprobar si al menos una parte de Marte tuvo alguna vez durante un tiempo un entorno húmedo que pudiera haber sido un entorno apto para la vida; hoy tenemos fuertes evidencias de una respuesta emocionante: si".
En los hallazgos ayer presentados, producto del trabajo de Opportunity en las últimas do o tres semanas, han sido claves los dos espectrómetros alemanes instalados en los vehículos, uno de partículas alfa y otro denominado Moessbauer, y dos científicos alemanes estaban ayer presentes en el anuncio de los resultados.
Otro indicio importante que apunta en la misma dirección del agua líquida los las capas que se aprecian en las fotos tomadas por Opportunity en las paredes del cráter, explicó John Grotzynger, geólogo del Instituto de Tecnología de Massachusetts. Estas capas pueden deberse a la acción del agua o del viento, y aunque los científicos se inclinan por la primera hipótesis, quieren estudiar mejor esas rocas aproximando el vehículo a ellas.
Planes de exploración
Joy Crisp, responsable científica de la misión de Spirit y Opportunity presentó los planes de exploración para el futuro inmediato. Indicó que tienen intención de hacer que Opportunity se dirija a otro cráter cercano del punto donde está ahora. También quieren estudiar otra hondonada que parece ser un cráter mas profundo aún e incluso intentarían acercarse a otro más lejano, a unos dos kilómetros, "si el rover nos dura lo suficiente", puntualizó. Los científicos están usando las imágenes que toman las naves en órbita de Marte en combinación con las fotografías tomadas por los vehículos en el suelo para planear el trabajo. En la imagen del cráter grande que puede estar al alcance de Opportunity, Crisp destacó un sorprendente borde brillante que sería interesante estudiar de cerca. "Mediante la exploración de la zona queremos determinar la extensión de la historia del agua en Marte", aclaró.
El responsable científico de la NASA, aunque dejó el protagonismo de la sesión ayer a los científicos, comentó que en el futuro se hará seguro una misión para traer muestras de Marte a la Tierra. Dijo también que habrá misiones científicas, incluida alguna de astrobiología dedicada a la búsqueda de rastros la vida, y otras tecnológicas para preparar futuros viajes con astronautas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de marzo de 2004