Un cohete Ariane 5 liberó ayer a la sonda europea Rosetta de la gravedad terrestre y le permitió iniciar su largo camino hacia el cometa Churyumov-Gerasimenko, al que llegará dentro de 10 años. El tercer y último intento de lanzamiento tuvo éxito y el cohete se elevó en la madrugada de ayer (8.17 hora peninsular española) desde la base espacial europea cercana a Kourou, en la Guayana Francesa, aprovechando la primera oportunidad de las dos previstas ayer.
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Los científicos esperan que los instrumentos que llevan Rosetta y el módulo que ésta dejará caer sobre el cometa permitan conocer mejor cómo era la nebulosa que precedió hace unos 5.000 millones de años al Sistema Solar y a la vida en la Tierra. La misión es la más cara y una de las más ambiciosas y complejas que emprende la Agencia Europea del Espacio (ESA).
El lanzamiento de Rosetta se intentó por primera vez este año (el año pasado se pospuso debido al fallo del cohete en un lanzamiento anterior) el pasado jueves, y fue suspendido por las condiciones meteorológicas adversas. Al día siguiente se volvió a intentar, pero en la última inspección se descubrió que se había desprendido un pequeño trozo del material parecido a la gomaespuma que recubre el tanque principal, por lo que el lanzamiento fue suspendido y el cohete tuvo que volver al edificio de integración para reparar la cubierta. Ayer no hubo problemas, pero los asistentes -en su mayoría científicos porque los invitados habían dejado la base el pasado sábado- tuvieron que superar la incertidumbre de esperar, tras la elevación del cohete, más de dos horas hasta que se confirmó el éxito del lanzamiento.
Fue ayer la primera vez que un cohete europeo intentaba un lanzamiento en dos etapas, durante el cual la segunda fase del cohete y la carga realizan una trayectoria balística (se elevaron hasta 4.000 kilómetros de altura y luego empezaron a caer) para luego recibir el impulso necesario para escapar de la gravedad terrestre.
Para alcanzar la velocidad de escape y entrar en órbita alrededor del Sol, la segunda fase del cohete no se encendió hasta las 10.14, una hora y 45 minutos después de la separación de la primera fase, informó la ESA. Pasados 18 minutos se liberó Rosetta, que inició su largo camino de 10 años al cometa elegido, durante el cual pasará tres veces por las cercanías de la Tierra y una por las cercanías de Marte para obtener impulso gravitatorio. "Tras el reciente éxito de Mars Express, Europa se dirige ahora hacia el espacio profundo con otra misión fantástica. Tendremos que tener paciencia, ya que la cita con el cometa no tendrá lugar hasta dentro de 10 años, pero creo que vale la pena esperar", declaró Jean-Jacques Dordain, director general de la ESA, que estuvo presente en el lanzamiento. Desde Bruselas, Philippe Busquin, comisario de Investigación de la UE, señaló: "Las misiones científicas y exploradoras son muy importantes para mantener el papel destacado de Europa en el espacio".
El centro de control de la misión, situado en Darmstadt (Alemania) estableció ayer ya contacto con la sonda mientras se alejaba de la Tierra a una velocidad relativa de 3,4 kilómetros por segundo. La sonda volverá a acercarse a nuestro planeta en 2005, para la primera asistencia gravitatoria.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de marzo de 2004