Un barco de vapor remonta el río Arkansas. Tramperos, indios de la tribu tonkawa, pistoleros famosos y hombres de aspecto señorial se dirigen al lago de la Plata. Allí les esperan los tesoros ocultos que pondrán a prueba el valor y la entereza moral de todos ellos.
Autor prolífico y muy leído en Europa central durante generaciones, Karl May moldeó la imagen del lejano Oeste para millones de lectores. Nacido en 1842 en Ernstthal (Alemania), de joven cumplió una pena de prisión por suplantar a un policía. Ya multimillonario, viajó a Estados Unidos en 1908. Cuatro años más tarde murió en el este de Alemania.
- El tesoro del lago de la Plata, de Karl May, podrá adquirirse el miércoles por un euro al comprar EL PAÍS.
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* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de abril de 2004