Hubo tercer tiempo en los vestuarios de Riazor, pero no fue amistoso. Los entrenadores del Deportivo y el Oporto prolongaron el duelo de los días previos hasta la sala de prensa, donde Javier Irureta denunció "una estrategia" de sus rivales, forjada a su juicio a base de lamentos, y que les reportó un arbitraje que consideró injusto. Le replicó José Mourinho con gesto de incredulidad: "Ya le dije al Depor que andaba bastante crecidito".
Irureta fue conciso en sus declaraciones; Mourinho se explayó. "He aprendido mucho en esta eliminatoria", atacó el deportivista. "Ha llorado sin parar el Oporto, pero yo perdí en la ida a dos jugadores como Mauro Silva y Andrade, Víctor ha salido lesionado, Naybet fue expulsado, el penalti... Ha sido toda una estrategia. Allá se lloró mucho, pero los perjudicados somos nosotros". Y ya no dedicó más palabras al rival, al que incluso le costó desear suerte en la final.
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En primer lugar, Mourinho, el entrenador del Oporto se defendió: "Cuando no se está contento con el mejor árbitro del mundo... No sé, no sé. En el banquillo, el penalti nos pareció a todos muy claro, y tuvimos hasta tal punto el dominio del partido que incluso controlamos las tarjetas amarillas". Y a continuación, contraatacó: "Había oído decir que esto iba a ser un infierno, pero yo sólo he escuchado a los aficionados de mi equipo, porque éramos nosotros quienes manejábamos el partido".
Los entrenadores continuaron así una polémica que no ha terminado de engordar desde que finalizó el partido de ida, y que Mourinho tampoco contribuyó a aliviar con sus declaraciones. "No creo que ni el deportivista más acérrimo ponga en duda que el mejor equipo fue el que finalmente ganó", señaló. "No sé quién ha escrito por aquí que el Oporto entraría en la final por la puerta de atrás. Me da igual, pero ¿qué tiene que hacer este equipo para que se considere que llega por la puerta principal?".
Motivado por la clasificación para la final, por las últimas dos Ligas y una Copa conquistadas y por el título de campeón de la Copa de la UEFA aún en vigor, llenó Mourinho los pulmones para sentenciar: "Con todos estos logros, estamos a más altura que los mejores equipos portugueses de la historia, con todo el respeto para el Benfica y para el Oporto que ganó la Copa de Europa". Irureta ya había hablado, y por lo tanto no pudo opinar. Aunque, lejos de compartir la autocomplacencia de Mourinho, prefirió analizar el choque de Riazor como un encuentro muy equilibrado, que se llevó aquél que acertó con una de sus contadas ocasiones de gol.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de mayo de 2004