Dos días antes de la visita a Turquía de George W. Bush, dos atentados dejaron ayer cuatro muertos en Estambul, donde el lunes comienza la cumbre de la OTAN, y al menos dos heridos ante el hotel de Ankara donde tiene previsto alojarse el presidente de Estados Unidos. Las autoridades turcas atribuyeron las explosiones a un grupo de extrema izquierda que está colocando artefactos de fabricación casera en todo el país en protesta por la presencia de Bush. La Casa Blanca se apresuró a confirmar que el presidente mantiene el programa de su viaje a Turquía.
El gobernador de Estambul, Muammer Guler, dijo que la explosión fue provocada por una mujer de unos 25 años que viajaba en un autobús cerca de un hospital en el distrito de Fatih, en la parte europea de la ciudad. "El autobús no era el objetivo del ataque. La mujer sólo estaba transportando la bomba sobre sus rodillas de un punto a otro de la ciudad", aseguró Guler, quien responsabilizó del atentado a "una organización ilegal de extrema izquierda [Partido Comunista Marxista-Leninista] que está provocando explosiones en los últimos días". Al menos 15 personas resultaron heridas en la deflagración, que causó la muerte de dos hombres y dos mujeres, entre ellas la que transportaba la bomba. La policía interrogaba ayer a tres sospechosos de estar relacionados con la explosión.
Pocas horas antes, un artefacto explosivo estallaba frente al hotel Hilton de Ankara, donde tiene previsto alojarse Bush el sábado. El presidente de EE UU se reunirá en la capital turca con el presidente, Ahmet Necdet Sezer, y con el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan. Según el canal de televisión CNN-Turk, el Partido Comunista Marxista-Leninista se atribuyó este atentado, en el que al menos dos agentes de policía resultaron heridos.
"Turquía es un país fuerte y seguro. Estos incidentes suceden en todas partes: en París, en Londres...", dijo el ministro de Exteriores turco, Abdullah Gül. Después de la sangrienta cadena de explosiones de coches bomba de Al Qaeda, que se cobró más de 60 vidas en Estambul en noviembre, y de la detención, en mayo, de nueve integristas ligados al grupo terrorista islámico Ansar el Islam, Turquía ha extremado las medidas de seguridad. Aviones AWAC de vigilancia electrónica sobrevolarán Estambul durante la cumbre de la OTAN, en la que se darán cita jefes de Estado y de Gobierno de los 26 Estados miembros (entre ellos José Luis Rodríguez Zapatero) y de otros 40 países invitados.
El Gobierno turco ha desplegado más de 25.000 policías y ha cerrado con barreras de cemento (para impedir el impacto de coches bomba) el distrito de Taksim, en el corazón de la parte europea de Estambul. Durante los días 28 y 29 quedará también prohibido el paso de buques petroleros por el estrecho del Bósforo, una de las vías marítimas más transitadas del planeta.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de junio de 2004